El Comité de Representantes de Personas con Discapacidad de Navarra (CORMIN) ha presentado una queja para que se restablezca la financiación a los programas de vacaciones dirigidos a personas con discapacidad organizados por las asociaciones del sector.
Con esta iniciativa pretende denunciar la eliminación de esta subvención por parte del Departamento de Política Social que este verano dejará sin su única opción de vacaciones a 300 personas y que acaba con un modelo de actuación desarrollado en Navarra durante décadas.
Según los datos aportados por el CORMIN, en 2011 fueron siete las entidades navarras que organizaron programas de vacaciones para personas con discapacidad, contando en total con 652 participantes. Con la supresión de subvenciones decretada por el Gobierno de Navarra, en 2012 únicamente cinco entidades podrán desarrollar sus programas y tan sólo podrán ofertar 354 plazas, lo que, en opinión del Comité, supone una “merma directa de nuestro derecho al descanso que, además, afecta gravemente a la necesidad de descanso de nuestros familiares”.
A juicio de la organización referente de la discapacidad en Navarra, estos programas resultan “indispensables” y la retirada de la financiación para los mismos es “un error que repercute directamente en nuestra salud física y mental, así como en la de nuestras familias”. La decisión del Departamento de Política Social supone de hecho la ruptura con una línea de acción desarrollada durante décadas en Navarra, un modelo que ha posibilitado generalizar el derecho al ocio y el descanso a una parte de la sociedad que de otra forma no podría disfrutarlos.
Los programas de vacaciones pretenden fundamentalmente facilitar a las personas con discapacidad el acceso al ocio, la cultura, la naturaleza y el descanso en condiciones de normalización, inclusión y participación social, contribuyendo a su rehabilitación, integración y desarrollo físico.