/3 pares de ojos nuevos para «el caso maldito»
3 pares de ojos nuevos para «el caso maldito»

3 pares de ojos nuevos para «el caso maldito»

«Para mí la investigación está cerrada. Yo ya no creo en la Justicia; prefiero no pensarlo en todo momento para no volverme loca». Marianela Olmedo no ha tirado la toalla, mas unos días la cercan las jaquecas y otros el abatimiento. El veintisiete de abril de dos mil trece a su hija María, de 8 años, y a su exmarido Miguel Ángel Domínguez les asestaron ciento cincuenta y uno puñaladas (ciento cuatro a la pequeña) en su casa de Almonte (Huelva). 6 años después el doble crimen no tiene autor. El único imputado, Francisco Javier Medina, entonces pareja de Marianela, fue juzgado y exculpado. Las víctimas no tienen descanso; tampoco los estudiosos, la juez que instruyó ni el fiscal. Este definió el doble crimen como «un caso maldito».

Y esa maldición persigue a las víctimas: tanto Marianela como Aníbal Domínguez, hermano y tío de las víctimas, han sido y son insultados y conminados. Las redes sociales les han transformado en una diana simple. En el mes de mayo Aníbal debió solicitar amparo al fiscal jefe de Huelva por ciertas injurias, que llegaban a insinuar que era el asesino. Los dos se debieron marchar de Almonte, una parte de cuyos vecinos jalearon a Medina como a un héroe cuando fue absuelto por un jurado popular. «No deseaba encontrármelo a él o bien a su familia en la panadería o bien en la farmacia. No podría», afirma Aníbal, que trata de recomponer su vida masticando la injusticia y los desaciertos que han vivido.

A Medina, que fue detenido catorce meses tras el crimen por la UCO de la Guarda Civil, lo declaró no culpable un jurado. «Fue una de las mayores defraudes de mi carrera. Cuando me percaté de que ese Jurado no había oído, visto ni pensado en lo que se expuso en Sala y se quitó el cobrizo diciendo que no tuvo tiempo de asesinarlos», recuerda el letrado Gustavo Arduán que acusó representando a la familia Domínguez. El crimen se cometió entre las veintiuno y cincuenta y dos y las veintidos y dos horas. La UCO presentó hasta 4 informes de control de tiempo diferentes concluyendo que Medina tuvo tiempo de matarlos y regresar al súper en el que trabajaba. El jurado opinó lo opuesto, y ese razonamiento les resultó suficiente, a pesar de la multitud de rastros que había amontonado la investigación.

El sexismo más lúgubre de lengua y navaja suelta se desató en una parte de Almonte, que llegó a inculpar a Marianela de las muertes por haber mantenido una relación con Medina. Mas no solamente la vilipendiaron y conminaron a ella. Su letrada, Inmaculada Torres, que asimismo defiende a la familia de Marta del Castillo, conserva el rosario de salvajadas que vivió. «Nunca he tenido un juicio de esta manera. Se convocó a la gente por medio de fb para pegar a la letrada y debieron escoltarme al vehículo tras el resolución. Temí por mi integridad. Se juzgó a la víctima y a la letrada de la víctima».

Amenazas a las víctimas
La cronista almonteña Rocío Castrillo, que en el libro «151 cuchilladas» ha escrito una completa crónica del caso, ha presentado demandas por amenazas: violencia verbal de trazo grueso. «Es un fallo clamoroso del sistema», mantiene. «Primero del Jurado, mas asimismo de los tribunales superiores que acreditaron ese fallo. Los miembros del Jurado se quedaban dormidos, hicieron ni caso a las explicaciones, eran incultos rotundos». En su libro recoge estas inquietantes palabras de Gustavo Arduán: «El Jurado tuvo influencias externas. Tocar a un jurado popular es parcialmente simple y acá se ha influido de alguna forma (…)»

El Tribunal Supremo ratificó la absolución del único acusado a fines del año pasado. Mas en el mes de enero la juez instructora, la titular del Juzgado de Primera Instancia y también Instrucción de la Palma del Condado abrió una pieza separada y ordenó a la UCO que reabriese la investigación. La Guarda Civil ha creado un equipo nuevo de 3 personas, «tres ojos nuevos no contaminados», en palabras de los estudiosos, que examinará todos y cada uno de los hechos desde cero, «así como los registros técnicos recabados (…)». La pieza separada dejará «contextualizar la instrucción y agilizar las pericias», conforme expuso el fiscal.

El capitán que está al frente del equipo nuevo estudioso es el link con la juez y con las familias, con las que ha hablado. «La UCO está persuadida al 100 por ciento de que fue él», asegura Aníbal Domínguez, quien sostiene la esperanza en que aparezca algún hecho nuevo o bien «desenmascaren a ciertas personas que mintió». Sin embargo, es siendo consciente de la prácticamente imposibilidad de regresar a juzgar al que todos y cada uno de los implicados apuntan, puesto que no se puede juzgar un par de veces por exactamente los mismos hechos y el recurso excepcional de revisión se aplica para sentencias condenatorias, no absolutorias como es el caso.

En las últimas semanas se han producido 2 novedades judiciales; una de ellas ha supuesto otro golpazo para las víctimas. El Tribunal Constitucional no ha aceptado a trámite el recurso de amparo presentado por la familia en el que pretendían que se les reconociese el derecho a la tutela judicial eficaz. «Estamos valorando asistir a Estrasburgo mas todavía no es firme la decisión», explica el letrado Luis Romero, que reemplazó en la acusación a los 2 precedentes letrados y que espera que los estudiosos encuentren nuevos rastros y aclaren otros.

Por otro lado, la Audiencia de Huelva ha desechado el recurso presentado por Medina, que deseaba presentarse en la causa como acusación particular por considerarse «perjudicado» por el crimen. Conforme su letrado Francisco Baena Bocanegra, padeció «prisión incondicional a lo largo de más de 3 años, a lo que debe sumarse el atroz y fiero proceso paralelo, y los gravísimos perjuicios materiales y morales». El letrado ya anunció que solicitará que el Estado le indemnice por esos 3 años en la prisión.

«En nuestro caso no se ha hecho Justicia y no sé si cualquier día se va a hacer. Es realmente difícil levantarse cada mañana y saber que prosigue ahí. Mas aún no pierdo la esperanza y ciertos deben dar explicaciones, por servirnos de un ejemplo la Policía Local por lo del cuchillo», insiste Aníbal Domínguez.

El «caso maldito», como lo describió el fiscal, incluye la aparición de un cuchillo en una alcantarilla de Almonte que no fue entregado por la Policía Local hasta meses después. Los agentes aseguran, mantiene Domínguez, que lo llevaron a la Guarda Civil y que allá les afirmaron que esa no era el arma del crimen. Las pruebas han confirmado que no lo es mas para las familias es un punto obscuro que sumar a su desgracia.