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¿Amianto en tu empresa o vivienda? Salva tu vida contratando a profesionales que lo retiren

Si hay algo que ha evolucionado en las últimas décadas, eso es la investigación por la salud. Cada vez somos más conscientes de aquello qué nos perjudica y ponemos solución antes de que sea demasiado tarde. 

No obstante, existe un material presente en miles de puestos de trabajo y viviendas que daña el bienestar de las personas que allí se encuentran, hasta niveles incontrolables. Este material se llama amianto y es nuestra responsabilidad eliminarlo de nuestras vidas.

Los riesgos del amianto

El amianto es uno de los componentes que forman el fibrocemento. Este material fue comercializado para la construcción durante el pasado siglo y ya ha dejado un rastro de víctimas a su paso. Debido a las fibras microscópicas que lo componen y quedan en el aire, millones de personas en todo el mundo se exponen a su inhalación y todos los peligros que esto conlleva.

Se trata de un material de alta toxicidad que está relacionado con numerosos casos de cáncer de pulmón. Ha causado miles de muertes y se espera por parte de la ciudadanía que se ponga fin a su exposición. La ley lo prohibió años atrás, no obstante, aquellas viviendas o espacios laborales que aún lo conservan, no están obligados a retirarlo hasta que termine su vida útil.

En consecuencia, por mucho que la gente no siempre esté dispuesta a contratar los servicios de obra requeridos, se ha convertido en un imperativo de la salud que este material salga de nuestras vidas. Para ello, es necesario llamar a los especialistas del sector como retiradaamianto.com. Hacerlo asegura una gestión responsable y de alta calidad, cuidando nuestras vidas y de aquellos que nos rodean.

Tipos de retirada de amianto

El desamiantado requiere de altos profesionales para su gestión. Son muchos los riesgos que se asumen en el proceso, tanto para los trabajadores como para aquellas personas que rodean el edificio en cuestión. Tanto es así, que hay dos técnicas para su retirada, dependiendo del estado del amianto en cuestión.

La primera de ellas y también la más sencilla, es la enfocada al amianto no friable. Se coloca un plástico por encima de la superficie a retirar y se comienzan a recoger los escombros generados.

Por otro lado, mucho más complicado, está el tratamiento para el amianto friable. En este caso, las partículas tóxicas son susceptibles de una mayor dispersión y se requieren técnicas de prevención como el aislamiento de la zona de trabajo, colocar barreras cítricas, el confinamiento o ejercer de forma periódica presión negativa y renovaciones en el aire.

Así pues, no sólo la salud de los trabajadores está en juego cuando se procede a retirar amianto, también lo está, la de las personas cercanas a las obras. Es necesario que el equipo contratado cuente con las mejores protecciones posibles y trabaje sólo con materiales de alta calidad.

Por esta razón, si estás pensando en dar un vuelco al cuidado de tu salud y sacar el amianto de tu vida, es imperativo que hagas una buena búsqueda en internet de cara a contratar a los mejores profesionales del sector, hay mucho en juego.

¿Qué hacer con el amianto?

Debido a su alta toxicidad y los peligros que entraña, tanto para las personas como para el resto de los seres vivos, es muy probable que te estés preguntando qué pasa con ese amianto que desaparece de nuestras viviendas.

La solución radica en los vertederos de residuos de amianto. Estos lugares se someten a un control sanitario exhaustivo de cara a controlar algo que no puede dejarse de lado.

Según el tipo de amianto (friable o no friable), se depositará en un tipo de vertedero u otro. Es decir, el primero de ellos se destinará a un vertedero tipo III, con el máximo cuidado que requiere, mientras que el segundo irá a uno de tipo II. Sea como sea, se someten a controles permanentemente de cara a asegurar el bienestar de la población cercana.Eliminar este material de nuestras vidas es una responsabilidad social de primer nivel para la cual, decenas de empresas llevan años preparándose.