/Barna evitaría setecientos muertes por año si se desplegasen quinientos superilles
La ’superilla’ del Poblenou, en una imagen de archivo.

Barna evitaría setecientos muertes por año si se desplegasen quinientos superilles

Barna podría eludir todos los años un total de seiscientos sesenta y siete muertes prematuras si el proyecto municipal de edificar quinientos tres ‘superilles’ se aplicase en su totalidad, conforme una investigación del Instituto de Salud Global de Barna (ISGlobal) publicado en ‘Environment International’. No obstante, de momento, en la urbe este programa que veta zonas enteras de la urbe al turismo solo existe en 6 distritos: Poblenou, Sant Antoni, Horta, Gràcia, Les Corts y Sants.

Conforme la autora primera del estudio y también estudiosa de ISGlobal, Natalie Mueller, el propósito de este trabajo ha sido valorar el «impacto» de las ‘superilles’ si fuesen incorporadas en Barna. «Las ‘superilles’ suponen la restauración del espacio público para la ciudadanía, la creación de más zonas verdes y un mayor empleo del transporte público», explica Mueller a este diario. El estudio refleja que estas seiscientos sesenta y siete muertes prematuras menos se deberían a la minoración de los niveles de polución atmosférica (NO2), a la reducción del estruendos del tráfico y a la mitigación de los efectos de la isla de calor.

«Hay que tomar en consideración que los datos que presentamos son solo estimaciones y que la metodología empleada cuenta con restricciones, con lo que los resultados han de ser tomados con precaución. Alén de las cantidades específicas, lo que este estudio prueba es que las intervenciones de planificación urbana y del transporte, como las supermanzanas, tienen implicaciones esenciales para la salud pública», agrega Mueller.

El modelo de ‘superilles’,
equivalente a la capital española Central, supone una intervención en la salud pública

El modelo de ‘superilles’ se desarrolló con la meta de recobrar espacio público, de esta forma para poner solución a los altos niveles de polución del aire y la carencia de espacios verdes en Barna. El término fue creado por BCNecologia, que dirige Salvador Rueda. El estudio publicado ahora, que ha contado con la cooperación de la Agència de Salut Pública de Barna (ASPB) y de BCNecologia, es el primero que efectúa una estimación de los impactos en salud de este proyecto de intervención urbana y de transporte.

«Este modelo urbanístico, que pone al ciudadano en el centro, ya existe en otras urbes. Es el equivalente, por poner un ejemplo, a la villa de Madrid Central. Son una intervención en la salud pública, algo que aún no tiene la consideración que debería», cuenta Mueller. De ahí que para ella, es «esencial» aplicar este modelo de ‘superilles’ por toda Barna.

Impacto en salud

Siguiendo la metodología propia de una investigación de impacto en salud (HIA, por sus iniciales en inglés), el equipo científico efectuó un cálculo estadístico para cuantificar los cambios que la creación de las quinientos tres ‘superilles’ generaría en los niveles de polución atmosférica (NO2), estruendos procedente del tráfico, actividad física, superficie de espacios verdes y temperaturas de la urbe. Más tarde, combinaron las evidencias a nivel científico libres sobre la relación entre cada uno de ellos de estos 5 factores y la mortalidad con los datos actuales de exposición a cada uno de ellos de ellos y de muertes por causas naturales en Barna.

Las estimaciones resultantes señalan que el proyecto original de las ‘superilles’ podría prevenir seiscientos sesenta y siete muertes prematuras por año, acrecentar la esperanza de vida en prácticamente doscientos días de media por persona y permitir un ahorro económico anual de mil setecientos millones de euros. Las ventajas más notables para la salud procederían de la reducción de los niveles de polución del aire (doscientos noventa y uno muertes prematuras eludibles anuales), seguido del estruendos del tráfico y la mitigación de los efectos de la isla de calor (ciento sesenta y tres y ciento diecisiete muertes prematuras prevenidas, respectivamente).

Solo en el Eixample, un aumento de flora evitaría sesenta muertes anuales

Con la implementación del proyecto en su integridad, los niveles medios anuales de polución atmosférica por NO2 se reducirían un veinticuatro por ciento y los niveles de estruendos de tráfico reducirían un cinco con cuatro por ciento . Además, el transporte privado motorizado se reduciría sensiblemente y, de los prácticamente 1.190.000 viajes que se generan día tras día entre semana en nuestros días, se calcula que cerca de doscientos treinta se pasarían a efectuar en transporte público y activo (en bici y/o a pie). El estudio estima que este cambio en los modos de transporte supondría un incremento en el ejercicio físico que resultaría en treinta y seis muertes prematuras evitadas.

En lo que se refiere a espacios verdes, a pesar de no contar con los datos suficientes para cuantificar las ventajas en toda la urbe, sí se estimó que solo en el Eixample el aumento de flora aguardado dejaría eludir sesenta muertes prevenibles por año. Los espacios verdes son de singular relevancia para la salud urbana, sobre todo en lugares como Barna, con una enorme densidad de población, una escasez general de espacio y en un contexto de crisis climática.