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Cómo curar los bultos y la retención de líquidos

Los seres humanos estamos formados por un 75% de agua. Esto se traduce en una constante confluencia de fluidos por todo nuestro cuerpo, moviéndose y circulando.

No se trata sólo de que cada líquido de nuestro cuerpo, ya sea sangre, linfa, bilis o cualquier otro, estén formados en su gran mayoría de agua. Es que además, cada célula también lo está, y este agua ha de repartirse constantemente alrededor de nuestro sistema.

Con los achaques de la edad, un consumo excesivo de sal, obesidad y otros problemas de salud paralelos, puede que empecemos a experimentar ciertas formaciones rellenas de líquido en nuestra piel, en forma de bultos o comedones.

Existen varias posibles razones de salud para que esto suceda y, aunque lo ideal siempre es ir a nuestro médico de cabecera para que nos diagnostique, nunca viene mal tener más información sobre a qué apuntan nuestros síntomas con el objetivo de frenar antes aquellas malas prácticas que los puedan estar provocando.

Bultos de carne

En ocasiones, estas formaciones son inofensivas, pero si los bultos en la axila muestran supuración o comezones, hemos de ir a visitar a nuestro médico de cabecera de inmediato, pues podríamos estar sufriendo de hidradenitis supurativa.

Esta enfermedad dermatológica suele tener lugar tras la pubertad y está caracterizada por los susodichos comedones, con un patrón de doble cañón, o de dos agujeros interconectados por un túnel, que sanan muy lentamente y puede llegar a supurar con olor. Estas heridas pueden ser dolorosas y causar una serie de complicaciones muy dañinas para aquel que las padece.

La patología puede estar relacionada o incluso llegar a provocar una falta de drenaje en aquellas zonas en las que aparece. En tal caso, nos convendría tratarnos con un drenante natural como Lynfase ampollas.

La labor de un drenante como Lynfase es que los fluidos no se acumulen en ciertas zonas con un cúmulo de ganglios linfáticos en ellas, que son las zonas más propensas a presentar brotes de hidradenitis supurativa.

Complicaciones

La hidradenitis supurativa puede llegar a causar muchos problemas en la vida de aquellos que la sufren, sobre todo se trata de personas que ya han entrado en la tercera edad, pues las cicatrices pueden llegar a dificultar la movilidad, requiriendo de la ayuda de un profesional acreditado en enfermería para poder moverse.

Si algún familiar sufre de este achaque y buscamos ayudar para ellos o para cualquiera que tenga que vivir con la carga de sufrir hidradenitis supurativa, siempre podemos acceder a cursos de enfermeria acreditados y así entender mejor los diferentes métodos que existen para facilitarles la vida a estas personas.

En estos cursos homologados por la Universidad Rey Juan Carlos nos enseñarán sobre cómo limpiar, cuidar y hacernos cargo de aquellas personas con patologías que les supongan una limitación en el apartado de  movilidad o que requieran de atención diaria. Además, los estudios para esta titulación se llevan a cabo a distancia, de modo que se pueden compaginar fácilmente con otras facetas de nuestra vida como el trabajo.

Otra complicación típica de la hidradenitis supurativa es el aislamiento social, y un consiguiente sentimiento de tristeza que puede traer la soledad. Este sentimiento de tristeza podría llevar a depresión, la cual ha de ser tratada por psicologos en Lorca profesionales, que nos puedan aconsejar correctamente sobre nuestro estado de salud mental.

Dicha recomendación debe venir acompañada con una serie de prácticas cotidianas fáciles de llevar a cabo, con el objetivo de mejorar nuestra autoestima, para poder sobrellevar nuestra enfermedad.

Independientemente de nuestros síntomas, todos deberíamos ser capaces de socializar y de sentirnos queridos y apoyados, pues estar enfermos no es nuestra elección y el ser humano es una criatura altamente sociable.

Una vez hayamos puesto en práctica todos estos métodos paliativos para solucionar las complicaciones de la hidradenitis supurativa, podremos vivir una vida sana y normal como cualquier otra sin sentirnos doloridos o incapaces de poder socializar.

Es importante mantener una dieta sana y evitar la obesidad o el exceso de sodio, pues ambos empeoran el estado de la enfermedad.