/Cuba reducirá el suministro de GLP debido a las sanciones de Estados Unidos
En los últimos meses la administración de Washington ha aplicado nuevas sanciones contra Cuba que han impactado con dureza en su economía.

Cuba reducirá el suministro de GLP debido a las sanciones de Estados Unidos

Cuba anunció que padece contrariedades para importar gas licuefactado de petróleo (GLP) debido a las sanciones aplicadas por USA y solo va a poder asegurar el suministro a los centros que prestan servicios básicos a la población.

Una nota subscrita por la compañía estatal Cubapetróleo (Cupet) y el Ministerio de Energía y Minas (Miem) refiere que los inventarios existentes en la actualidad en la isla «no cubren el consumo, con lo que han existido afectaciones» en la venta de GLP.

En ese sentido, señala que se notificará por medio de los puntos de venta de gas licuefactado de «las medidas de reducción del consumo que se van a aplicar hasta tanto exista un suministro estable» al país y exhorta a la población a adoptar medidas de «ahorro y el empleo eficaz» de ese producto.

Cupet y el Miem explican que la compañía cubana Empresa Panamericana S.A tenía contratado el suministro de gas licuefactado del petróleo, mas los distribuidores se negaron a efectuar las entregas planeadas para finales de diciembre de dos mil diecinueve y principios de enero.

Recuerdan que a lo largo de el año pasado el Gobierno de EE.UU. impuso nuevas y consecutivas sanciones a compañías, armadores, navíos y compañías de seguros, con la meta de impedir la llegada de comburentes a Cuba, entre ellas a la Empresa Panamericana S.A, creada en la década de mil novecientos noventa.

Además, narran que, tras la sanción a la Empresa Panamericana en el mes de noviembre pasado, se han efectuado gestiones para conseguir el suministro de gas licuefactado desde otros mercados, mas «no se ha conseguido especificar», con lo que prosiguen «las acciones para conseguir la importación» de ese producto.

El pasado once de septiembre el presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, anunció que su país se encaraba a una compleja situación energética «coyuntural» pues había dejado de percibir petróleo provisionalmente debido a las presiones de EE.UU. a las navieras para eludir la llegada de comburente a Cuba en represalia por su apoyo a Venezuela, su primordial distribuidor.

Esa situación afectó particularmente al comburente gasoil y ante esa circunstancia el Gobierno de la isla dispuso una serie de «medidas de ajuste y ahorro» que impactaron singularmente a los servicios del transporte público.

A las medidas de ahorro de comburente en el transporte estatal se sumaron entonces otras en el ámbito público como la reducción del gasoil asignado a organismos y empresas, y de los horarios de climatización en dependencias adscritas a la administración.

Un mes después, Díaz-Canel dio por superada la fase más crítica de la crisis de abastecimiento de comburente y afirmó que Cuba podía cubrir ya el sesenta y dos por ciento de sus requerimientos, si bien estimó que proseguiría habiendo «tensiones» en ciertos ámbitos.

En los últimos meses la administración de Washington ha aplicado nuevas sanciones contra Cuba que han impactado con dureza en su economía, en represalia por la presunta injerencia cubana en la crisis venezolana y su apoyo incondicional al presidente Nicolás Maduro.