/Decenas y decenas de miles y miles de catalanes llenan Barna para demandar el fin del «procés»
Decenas y decenas de miles y miles de catalanes llenan Barna para demandar el fin del «procés»

Decenas y decenas de miles y miles de catalanes llenan Barna para demandar el fin del «procés»

«Luego afirmaréis que somos 5 o bien seis», cantaba a coro un conjunto de jóvenes palpablemente aburrido con el baile de cifras que acostumbra a acompañar a estas convocatorias. Caía el sol a plomo sobre el paSeo de Gracia y estaba claro que no eran 5 ni 6, sino más bien considerablemente más. Miles y miles de catalanes que, tras un par de semanas de tensión independentista y de altercados en las calles, asistieron el día de ayer a la manifestación organizada por Societat Civil Catalana (SCC) para decirle al presidente de la Generalitat, Quim Tuesta, que han tenido suficiente y que es hora de pasar página. Adiós al procés y adiós asimismo a un par de años de desgobierno en las instituciones autonómicas catalanas.

De esta manera, bajo el nada velado leimotiv de «Por la concordia, por Cataluña: ¡Basta!», unas ochenta personas, conforme la Guarda Urbana, y cuatrocientos, conforme los organizadores llenaron una de las primordiales arterias de la capital catalana con una marcha festiva y familiar en la que la bandera de España, protagonista incontrovertible de la jornada, compartió estrellato con la senyera y asimismo con alguna enseña europea. «Juntos somos imparables», podía leerse en una de las múltiples pancartas que, con mayor o bien menor destreza artesanal, sobresalían de entre los participantes de la manifestación mientras que por los altífonos sonaba el «Y viva España» de Escobar o bien «Grita» de Jarabe de Palo.

El ritmo de marcha, lento y parsimonioso, hacía meditar en ese leimotiv que en su día procuró popularizar el independentismo («vamos lentos, pues vamos muy lejos»), mas la cosa fue considerablemente más prosaica: la voluntad de SCC de «despolitizar» la cabecera de la marcha y los diferentes frentes abiertos por partidos y sociedad civil hizo que la gente no supiera realmente bien dónde comenzaba o bien terminaba la manifestación.

Tampoco asistió que el PSC y los ministros en funciones José Luis Ábalos y Josep Borrell, representantes del Partido Socialista Obrero Español en la manifestación, optaran por guardar distancias con el Partido Popular y Cs para eludir salir en exactamente las mismas fotografías y anduviesen varios metros más atrás de la primera línea política, donde sí se pudo ver a los líderes del Partido Popular y Cs, Pablo Casado y Albert Rivera, respectivamente, y otros representantes de los dos partidos como Cayetana Álvarez de Toledo, Inés Arrimadas, Alejandro Fernández y Lorena Roldán, entre otros muchos.

Vox no estaba convidado

«Hoy soy catalán», aseguró Casado, quien aprovechó para reivindicar el «espíritu» del ocho de octubre de dos mil diecisiete, primera gran movilización del constitucionalismo. Rivera, por su lado, festejó que «sin chillar mas con convicción» los catalanes y españoles afirmasen «basta» al procés, al paso que Miquel Iceta (PSC) apuntó que «Cataluña es muy perjudicada por la derivada independentista». «Hay que terminar lo antes posible mejor», destacó el líder de los socialistas catalanes. Vox no estaba convidada a la manifestación, mas Ignacio Garriga, miembro del Congreso de los Diputados por Barna de la capacitación, hizo acto de presencia para, aseguró, «estar a la vera de los patriotas, de los jóvenes de la plaza de Artós».

Con todo, el papel de los políticos fue secundario en una jornada en la que la voz vocalista la llevaron unos participantes de la manifestación que, a la inversa de lo que ha venido deslizando una parte del independentismo, no debió tomar buses en recónditas poblaciones españolas: le bastó con subirse al metro o bien recorrer la Diagonal para derretirse en una marcha que en todo instante deseó guardar distancia con la violencia vista en las calles de la urbe en los últimos días.

Por eso una buena parte de los cantos y consignas, desde ese «Barcelona no se quema», a un ocurrente «Aquí la prensa no lleva casco», nacieran por oposición a lo vivido en rincones de la urbe como plaza Urquinaona o bien vía Layetana. «No hay empiedres suficientes para taparnos la boca», podía leerse en otra pancarta, en clara alusión a los altercados callejeros protagonizados por el independentismo radical.

Vivas a la policía
Exactamente la Jefatura Superior de Policía se transformó en uno de los destinos improvisados al que se trasladó parte de los participantes de la manifestación para honrar a los agentes policiales y mostrarles su agradecimiento. Ya antes de eso, a lo largo de la manifestación, los vivas a la Policía Nacional y a la Guarda Civil fueron una incesante.

De los Mossos d’Esquadra se acordó asimismo el presidente de SCC, Fernando Sánchez Costa, quien, ya desde el escenario ubicado en la Gran Vía, aseguró que «si pegan a uno, nos pegan a todos», con relación a los agentes de la policía catalana que resultaron heridos el sábado de noche. Sánchez Costa fue asimismo el responsable de demandar al presidente de la Generalitat que dimita y convoque elecciones de manera inmediata. «Es muy sencillo: president, ponga las urnas», afirmó recordando con ironía a Forcadell.

Ya antes de despedir el acto con el Himno Nacional, El Cant de la Senyera y el Himno de Europa, múltiples miembros de SCC leyeron un comunicado en el que criticaron la política nacionalista llevada a cabo desde la Generalitat en los últimos cuarenta años. «El resultado del procés es destructor para todos: como es natural, para los no nacionalistas, mas asimismo para los ciudadanos que legítimamente lo son: una Cataluña más angustiada y más triste. Una Cataluña más depauperada y pesimista», denunciaron desde el escenario. Y proseguían sin ser ni 5 ni 6.