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lunes, 16 mayo, 2022

Día mundial de la enfermería

«No somos las cuidadoras de los pacientes, somos las prescriptoras de los cuidados». Lo afirma Montse Martínez, anexa a la Dirección de Enfermería como responsable del área del Conocimiento y Evaluación del Centro de salud Vall d’Hebron. «Una enfermera valora, diagnostica y se marca un plan de trabajo para lograr unos objetivos de salud». Martínez sabe que, en el momento de la verdad, solo los pacientes son siendo conscientes del auténtico papel de estas profesionales sanitarias. El covid-diecinueve ha visibilizado la relevancia de la enfermería, mas el colectivo, formado en un ochenta por ciento por mujeres, prosigue teniendo la sensación de que frecuentemente se facilita su papel. «Hace falta una visión científica e renovadora de nuestra profesión, que tiene un impacto directo en la salud de los pacientes», insiste.

En los últimos tiempos, la especialización, representada en la figura de las enfermeras de práctica avanzada (EPA), se ha ido abriendo camino en el campo de la enfermería, lo que refleja el anhelo de dar contestación a las distintas necesidades de los pacientes, poco a poco más avejentados. Asimismo es una prueba de la dificultad de una profesión que, a causa de la crisis sanitaria, no solamente se ha revelado precisa, sino más bien asimismo indispensable. Este doce de mayo se festeja el Día Mundial de la Enfermería.

Anna Herraiz es enfermera en práctica avanzada en la Unidad de Lesionados Medulares del Centro de salud de Traumatología y Quemados de Vall d’Hebron. «Las enfermeras de práctica avanzada (EPA) son aquellas que tienen la experiencia, esto es, que tienen más conocimientos», cuenta Herraiz. Las EPA son profesionales de enfermería con un enfoque especializado, capacidad y conocimiento para tomar resoluciones complejas y una extensa práctica. Tienen una especialización de máster universitario. ¿Cobran más por tener esta especialidad? «No. No tenemos más retribución por esta especialidad, y esta es una de nuestras reivindicaciones», defiende Herraiz.

Lesionados medulares

El trabajo de esta enfermera consiste en eludir que los enfermos con lesiones medulares tengan lesiones fuera del centro de salud. «Y, cuando están en el centro de salud, formo a mis compañeras en la prevención de estas llagas», agrega. En dos mil trece, entró en la primera enfermera de práctica avanzada en el Centro de salud de Traumatología de Vall d’Hebron. El centro de salud cuenta con la especialidad de Herrainz desde dos mil dieciocho, aunque lleva trabajando con lesionados medulares desde dos mil seis. «Estas especialidades se van creando en función de las necesidades de los enfermos, para hacer la continuidad de los cuidados fuera del centro de salud», afirma Herraiz.

Las especialidades se crean en función de las necesidades de los enfermos, para proseguir los cuidados fuera del centro de salud

Las lesiones medulares son una nosología muy ignota que, como explica esta enfermera, amedrenta mucho a la gente. Por eso ocurre de forma frecuente que los enfermos con dificultades leves asisten al centro de salud. «Y en ocasiones no es preciso. Por eso tengo un ‘feedback’ con los CAP de la zona y con centros sociosanitarios que precisan ayuda con los cuidados de estos pacientes», narra.

Herraiz, que ha rotado por todo el centro de salud, asevera que le agrada trabajar en esta unidad, a pesar de que es «dura» por el hecho de que los pacientes que están en ella no se recobrarán. «Van a hacer una vida aproximadamente amoldada, mas no van a tener la vida que tenían ya antes. Es hacer un parón y empezar a vivir de otra forma, y eso en ocasiones no es sencillo». El perfil de los enfermos es variadísimo, desde gente muy joven a gente muy mayor. «La implicación sensible es altísima». El trabajo de Herraiz consiste asimismo en amoldar al enfermo a hacer vida fuera del centro de salud, ya que muchos espacios no están amoldados para estos ciudadanos.

El testimonio

Uno de ellos es David Coca, de cuarenta y cinco años. Se quedó tetrapléjico en dos mil diecisiete tras un accidente de motocicleta. Es paciente de Herraiz en la Unidad de Lesionados Medulares. «Me ha ayudado a ganar mucha libertad pues, cuando salí a la calle, me lo hallé todo nuevamente», narra Coca. Él, por servirnos de un ejemplo, se pasaba prácticamente cada semana en las Emergencias del CAP. «Ayudado por Ana [Herraiz] debimos enseñarles a la enfermera y el médico del CAP de qué forma se debían hacer las cosas pues ignoraban plenamente la lesión medular. No sabían qué hacer», cuenta.

Para él, lo más esencial que ha aprendido con su enfermera es saber lo que le pasa, en qué momento le pasa y por qué le pasa. «Por poner un ejemplo, cuando tengo más espasmos de lo normal o noto las piernas muy calientes es pues tengo infección de orina, por poner un ejemplo», afirma Coca. «Yo no siento el dolor, mas lo identifico de otro modo. Y eso me lo han enseñado acá», concluye.

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