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El ámbito inmobiliario en la era Covid-19: se busca casa con piscina en la urbe

El ámbito inmobiliario en la era Covid-19: se busca casa con piscina en la urbe

Un distrito apacible, sin colas a la puerta de casa, hogares exteriores, con buena iluminación, terrazas a las que huir, césped sobre el que dar unos pasos… Son hogares con los que muchos han soñado en estos meses de confinamiento en los que las 4 paredes se hacían poco a poco más pequeñas. Muchos se conformarán con lo que tienen, ciertos cambiarán. El mercado inmobiliario está todavía reactivándose, mas para el futuro más inmediato ya los hay que están planificando una escapada estival sin salir de la urbe. Y es que con el trabajo a distancia todavía implantado en una buena parte de empresas y también instituciones y con el miedo a un repunte que vuelva a establecer la cuarentena, a las agencias ha llegado en las últimas semanas la demanda de un nuevo producto para alquiler hasta el momento insólito: una casa con jardín y piscina para pasar los días de verano sin vacaciones y sin salir del término municipal.

No era algo «habitual» hasta el momento en Castilla y León. Donde las casas en las urbes no se arriendan normalmente por quincenas o bien meses. Esos productos libres para la desconexión tienen un formato turístico, «por días y no capaces para cualquier bolsillo» para una larga estancia. Los que vienen de fuera no procuran una permanencia tan larga en un ambiente urbano como se puede dar en sitios de costa, con lo que el producto en sí «no existe» y no pues no se esté demandando, explica el presidente de la asociación de inmobiliarias de Zamora Ainza, Jesús Distritos.

Este año a las agencias inmobiliarias llaman diariamente clientes del servicio que desean darse un pequeño placer en un atípico verano en la urbe y solicitan arrendar «chalets para con piscina» –a peligro de que no se abran las públicas o bien frente al miedo de no verlas seguras– y extensas «parcelas» para uno o bien un par de meses en un ambiente urbano o bien en «pueblos a un paso». Mas «no estamos dispuestos para ese producto», mantienen asimismo desde la Red de Inmobiliarias de Valladolid (Redivall).

Ciertas de estas demandas se están derivando a los pisos turísticos, mas será «difícil» que sus dueños prefieran arrendar por meses a por días, pues tienen una rentabilidad mayor, apuntan los especialistas, que apuntan asimismo a la posibilidad de que en ayuntamientos próximos haya alguna casa rural que dé contestación a una parte de esa demanda.

Alén del verano, las agencias aprecian de qué forma en el lento despertar del mercado inmobiliario una parte de estas solicitudes estivales se han trasladado asimismo al alquiler y adquisición de mayor duración. No tanto la ambiciosa piscina, como un pequeño jardín, una extensa terraza y unas grandes ventanas. Requisitos que se han incorporado a las demandas de arrendadores y compradores. Una peculiaridad que resaltan tanto Ainza como Redivall que se ha detectado en personas que estaban en proceso de busca. «Han alterado las necesidades de la demanda pendiente», afirman.

Es la enorme novedad detectada en la apertura de las agencias inmobiliarias, que han comenzado a medio gas, enseñando los pisos con fotografías o bien visitas virtuales y que ven un movimiento de en torno al setenta por ciento con respecto a hace un año. Quienes ya procuraban, la mayor parte lo prosiguen haciendo, otros «van a esperar» y hay quienes se apuran a la adquisición de segundas viviendas, asimismo influidos por el confinamiento.

La magnitud de la crisis
Y es que el mercado –que en Castilla y León no se «había llegado a reponer» totalmente de la explosión de la burbuja inmobiliaria– se antoja todavía dudoso. Los dos coinciden en apuntar que la afección que la pandemia va a tener sobre la residencia todavía está por determinar y va a depender de la «duración» de la crisis sanitaria y del impacto que deje en las economías familiares. Es posible que ciertos deban verse «obligados» a vender o bien arrendar sus casas y se sumen al stock, que asimismo se ampliará, afirman, con procesos de herencias y divorcios y que se prevé, a priori, un mercado «favorable» al comprador y un descenso de los costos. Mas todo esta por ver, a su juicio.

Una tesis en la que coinciden con el presidente de Asociación Pucelana de Empresarios de la Construcción, Promoción Inmobiliaria y Similares (Aveco), Alberto López Soto, quien supedita asimismo el futuro a las actuaciones en materia de residencia de las administraciones. Si se «rompe la cadena de pagos» en el alquiler, sus dueños podrían retirarlas y van a subir los costes, si bien, por otra parte, asimismo podría aumentarse esta oferta si la venta se dificulta o bien bajan mucho los costes. Acepta que la «compra se debe resentir». Hay que «esperar a ver si la demanda se «vuelve temerosa o bien no» y si las «normas no cambian». En suma, la crisis económica que derive de la sanitaria se «trasladará» al mercado, queda por saber la «magnitud».