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domingo, 18 abril, 2021

«El covid ha sido un torpedo en la línea de flotación de los municipios»

  • Las limitaciones en la movilidad, el turismo y la restauración han obligado a los alcaldes catalanes, que han estado en primera línea del frente de la pandemia, a activar ayudas no previstas para reflotar las economías locales

  • EL PERIÓDICO habla con múltiples de ellos para saber de qué manera han afrontado este último año

Desde la primera línea del frente de la pandemia del covid, los municipios catalanes han debido dar un paso al frente para intentar salvar las economías locales, muy tocadas por las limitaciones en la movilidad, en el turismo y en la restauración. «El coronavirus ha tocado la línea de flotación de nuestros municipios», lamenta, por servirnos de un ejemplo, la alcade de Santa Coloma de Gramenet, Nuria Parlon.

Treinta ediles han hablado estos días con EL PERIÓDICO sobre su experiencia, sus experiencias y sus inquietudes en estos últimos meses. Acá va la última entrega con sus creencias.


Bellver de Cerdanya

Uno de los destinos más frecuentados y preferidos por los barceloneses es Bellver de Cerdanya, un pueblo pirenaico idóneo para desconectar que ha visto como estos últimos meses con el confinamiento perimetral de la Cerdanya y el Ripollés los negocios no han podido levantar la cabeza. Así, Xavier Porta, el regidor de Bellver, valora de forma negativa el primer año conviviendo con el virus. Aparte de las pérdidas económicas y humanas, ve más peligroso los pocos ánimos de su población. “Si bien es verdad que las pérdidas económicas y humanas son fundamentales, no es menos el perjuicio ética. Ahora tenemos una sociedad con la ética bajísima y con poca capacidad de reactivación”, lamenta el gobernante.

Al confinamiento perimetral de la zona se le unió poco después el confinamiento municipal, que como el regidor de la Seu o bien de Ripoll, no han terminado de comprender. “Considero que no se ha aplicado un criterio justo en tanto que no se puede examinar una situación afín en una población con una densidad bajísima como es la de las zonas rurales con una población con densidad altísima como es la área urbana”, comenta Porta. Con las buenas cifras que dan desde Salut, el regidor desea que las medidas hagan levantar los ánimos de sus conciudadanos: “Quiero que mejore la situación, que reduzca el impacto de la pandemia y que esto se refleje en una adopción de medidas convenientes que dejen recobrar una sociedad anímicamente considerablemente más positiva”.


Reus

Carles Pellicer, regidor de Reus, tiene claro que dos mil veinte ha sido un año durísimo y extraño. “Nos hallamos inmersos en una triple crisis: sanitaria, económica y social. Debemos dar contestación a las 3 como administración más próxima a la ciudadanía que somos”. Pellicer repite que salir de esta triple crisis es un esmero colectivo y que no va a ser algo simple para ningún ayuntamiento. “Desde el municipio fuimos de los primeros en arrancar un Plan de Reactivación Económica y Social ambicioso, dotado con cuatro con cinco millones de euros. Este plan tiene continuidad este dos mil veintiuno, sosteniendo ciertas acciones y también impulsando otras nuevas” explica.

Para mitigar ciertos efectos del confinamiento y las limitaciones, el consistorio impulsó políticas como los ‘Bonos Reus’, fondos que el municipio ha puesto al alcance de la ciudadanía para destinarlos a adquirir en los comercios de Reus, y que hasta el momento ha sido un éxito reconocido por el propio ámbito.

De cara al futuro, el regidor espera que la situación mejore, sobre todo la situación sanitaria conforme avance la vacunación. Si bien hay algo que tiene claro y es que los efectos económicos y sociales pervivirán en el tiempo. “Desde el Municipio de Reus damos continuidad al Plan de Reactivación Económica y Social, mas nuestro margen para maniobrar es limitado. Es precisa la implicación de todos y cada uno de los niveles de la administración para implicarse en la atención a los más frágiles y en la reactivación de la actividad económica y la consolidación y generación de puestos», sentencia Pellicer.


Rialp

La fortuna ha estado de lado para Rialp (Pallars Sobirà) pues de sus seiscientos sesenta y uno habitantes solo dieciseis se han contagiado. “A pesar de todo, la afectación del covid en el ayuntamiento ha sido mínima hasta hoy y sin defunción”, se alegra Gerard Sabarich, su regidor, que lleva en el cargo desde dos mil siete.

El asimismo vicepresidente del Patronat de Turisme de la Diputació de Lleida es uno de los que se muestra más crítico con la administración del Govern. “Estoy muy desilusionado con el gobierno. Me siento demasiado tutelado por un gobierno que de forma frecuente entra en contradicciones, que no ha ayudado bastante a su gente, a las pequeñas empresas y autónomos”, crítica. Entre las medidas que estos meses tampoco ha entendido totalmente se hallan el cierre de comercios no esenciales los fines de semana, el confinamiento municipal y las pistas de esquí abiertas para residentes. “Esto es surrealista. El gobierno si cierra la economía, debe preparar un plan de choque económico para el pirineo. Las pistas de esquí producen mucha riqueza y lugares de trabajo”, juzga el regidor.

Pese a las disonancias, Sabarich asimismo hace autocrítica y en el futuro espera que no soólo se deba vivir de las actividades turísticas. “Creo que seremos más prudentes en la salud, y sobre todo nos tiene que servir a ayuntamientos principalmente turísticos como el nuestro a aprender a diversificar y a no centrar toda la actividad al turismo”, remarca. Y solicita que no se olviden de ellos. “Espero que la gente de la urbe valore la alta calidad de vida que tenemos”, acaba.


Salou

En la veraniega Costa Daurada se ha vivido una situación semejante a la de Tremp, en el Pallars Jussà. Pese a que la crisis sanitaria se ha controlado en el ayuntamiento, el foco de contagio en la vivienda STS de Salou no se puede obviar. “No podemos obviar la realidad y debemos lamentar el brote que hubo en la vivienda y centro sociosanitario, donde se generó una situación de contagio que, a Dios gracias, se resolvió de forma satisfactoria, mas que costó la vida a veinta personas”, lamenta su regidor, Pere Granados.

Si bien el episodio ha sido duro, el regidor de Salou está satisfecho con el trabajo pormenorizado que han llevado a cabo para cumplir con las normativas, pues es un lugar turístico. “Durante los meses de verano, temporada en la que se registró un movimiento esencial de personas de segundas viviendas, no tuvimos ningún foco de polución vírica”, presume. Si bien los confinamientos han lastrado la actividad, lo que más ha funcionado en el ayuntamiento son los visitantes de segundas viviendas. “Han ayudado a dar la vida al comercio y a sostener el nivel de actividad en Salou. Se puede destacar que Salou ocupa el segundo sitio en colecta de ingresos por la tasa turística, tras Barcelona”, explica.

Con las vacunas espera que la pandemia se pueda supervisar y Salou sea de nuevo lo que era. “Si no hay movilidad no hay turismo. Salou ofrece un turismo saludable y se pueden hacer muchas actividades si se cumple con las medidas sanitarias reglamentarias”, expone Granados, que ha destinado ocho millones de euros para mitigar los efectos de la crisis.


Santa Coloma de Gramenet

“Emocionalmente ha sido horrible». De este modo define el último año, la alcade de Santa Coloma de Gramenet, Núria Parlon. “Vecinos y vecinas que ya no están con nosotros, familias que no han podido despedir a sus seres queridos y que lloran su pérdida. Esto es asolador y nos rompe el ánima personal y comunitariamente,», añade. Uno de los importantes cambios que han venido tras la pandemia es el incremento de demanda de los servicios sociales por la parte de un segmento de la población, las clases medias, que hasta el momento no lo precisaban, explica.

En lo que se refiere a las limitaciones de movilidad, estima que los ayuntamientos grandes de la región deben sostener exactamente las mismas limitaciones de movilidad que Barna, puesto que conforman una misma realidad territorial donde no hay fronteras y también, aun, comparten calles. Aparte de tener el beneficio de tener todos y cada uno de los servicios precisos para la ciudadanía en contraste a un ayuntamiento más pequeño.

“La pandemia ha sido un torpedo a la línea de flotación de la economía de nuestra urbe. Singularmente en el ámbito de la restauración, como el comercio y los servicios locales, las compañías gestoras de equipamientos deportivos, etc … que están padeciendo horriblemente los efectos de la COVID19” explica. Desde el municipio han aumentado las ayudas a los ámbitos más perjudicados, mas asegura que precisan más recursos extra municipales para poder encarar las consecuencias de lo que ha supuesto el año Covid.


Terrassa

Hace un mes y escaso vivió de primera mano el confinamiento por covid por una afección respiratoria. Siendo consciente de ello, el regidor de Terrassa, Jordi Ballart, conoce las contrariedades y el dolor que ha comportado el virus para bastantes personas. “Ha sido y es duro, mas asimismo hemos probado que tenemos capacidad para resistir y combatir la pandemia, para producir vacunas en tiempo récord, robustecer los servicios públicos…”, comenta Ballart, que se muestra positivo con lo que se ha aprendido. “Hay muchas cosas que nos parecían imposibles, o bien nos afirmaban que eran imposibles, y las hemos podido hacer con mucho esmero. Somos más fuertes de lo que pensábamos”, sigue.

Para el regidor de Terrassa, las limitaciones de movilidad y de actividad económica han sido concluyente, mas eso han servido para progresar los índices y las cantidades de coronavirus. “Encontrar puntos de equilibrio no es nada simple, mas existen. En los últimos meses hemos ido aprendiendo qué marcha y qué no”, expone Ballart. Si bien se ha contenido la crisis sanitaria, asimismo destinará ayudas para los negocios que más la han sufrido. “Terrassa destinará dos millones de euros en ayudas a los campos más afectados”, anota.

Ballart espera que en los próximos meses el Govern se acerque a las personas y coopere con los municipios para salir unidos de la crisis sanitaria. “No es el instante de partidismos, sino más bien de sumar. La prioridad es la gente, reiniciar el país y las urbes, recobrar la economía y la utilización, aparte de conservar al límite la salud”, concluye Jordi Ballart.


Torredembarra

Para Eduard Rovira, regidor de Torredembarra, ha sido un año agobiante, extraño, complicado y bastante difícil de administrar. Como en otro ayuntamiento el año ha venido cargado de cambios, los que, probablemente hayan venido para quedarse. Entre ellos resalta los hábitos de adquiere (el incremento de las compras por la red) o bien las modificaciones en el sistema de recogida de basuras; En lo que se refiere a la administración, la adaptación no ha sido simple y el cambio al trabajo a distancia ha supuesto un enorme cambio a nivel tecnológico. “Además, las medidas que se han ido aplicando han ido cambiando, hemos ido pasado de periodos completamente recluídos a semiconfinados, a muy abiertos y hemos debido ir adaptándose a las circunstancias” asegura.

En lo que se refiere a las limitaciones más duras, las de movilidad, comprende y comparte que se hayan mantenido a lo largo de tanto tiempo si bien en el caso de Torredembarra, un ayuntamiento de costa y con mucha segunda vivienda, este confinamiento municipal acarreó no percibir bastantes personas, en especial los fines de semana, que adquirían en el pueblo y daban mucha vida al ámbito de la restauración. Las medidas horarias de la restauración y el cierre de comercios no esenciales los fines de semana asimismo afectaron muy de manera negativa estos campos económicos. “El único ámbito que probablemente haya visto aumentado el volumen de negocio es el de la nutrición al por menor” defiende.

Con perspectivas de futuro espera haber aprendido mucho de de qué manera manejar una situación de crisis y poder prosperar la capacidad de adaptación a una realidad nueva que ha venido para quedarse.


Vielha y también Mijaran

La pandemia ha perjudicado la vida de la gente a todos y cada uno de los niveles y en Vielha lo saben bien, pues en las últimas semanas ha sido una de las zonas con más índice de peligro. Con una población de cinco mil habitantes, las primordiales medidas del municipio han ido dirigidas a asistir a la gente a superar la crisis. “En el conjunto de dos mil veinte aprobamos ayudas y subvenciones de más de cuatrocientos euros destinados a mitigar los efectos de la crisis”, explica el regidor, Juan Antonio Serrano.

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Una parte de estas ayudas han ido a las familias que perdieron su puesto y a los comercios y autónomos que se vieron perjudicados por las limitaciones. El regidor lamenta que el Govern hiciese exactamente el mismo confinamiento en Barna que en el Vall d’Aran. “La situación es grave y alarmante, pues muchos establecimientos han cerrado y otros viven como pueden. Aguardamos que desde la Generalitat hagan caso a las administraciones locales del Pirineo, por el hecho de que estamos hartos que desde la lejanía nos afirmen qué hacer”, asevera Serrano.

Con la mejora de la situación epidemiológica y la aparición de las vacunas, el regidor de Vielha se muestra ilusionado. “El futuro es imprevisible, mas debemos ser positivos, y a pesares que todavía proseguiremos padeciendo los efectos de la crisis sanitaria, no tenemos que decaer. Si las vacunas llegan y marchan bien, en pocos años podemos regresar a recobrar la actividad anterior a la pandemia”, acaba Serrano.

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