/El desconfinamiento o bien de qué forma va a ser el regreso a normalidad
Una mujer con mascarilla para protegerse del coronavirus en la estación de metro de Diagonal, en Barcelona.

El desconfinamiento o bien de qué forma va a ser el regreso a normalidad

Si no hay más prórrogas del estado de alarma, la ciudadanía de España empezará a salir a la calle desde el diez de mayo, conforme anunció el jueves el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. Mas no va a haber un regreso total a la normalidad, sino un «desescalamiento» gradual del confinamiento. Los especialistas advierten de que la población debe prepararse pues «no va a ser cosa de unos días» («Vamos a poder hacer vida normal en un año», presagió últimamente el estudioso Salvador Macip en una entrevista con ‘Efe’) y la frustración es «lo peor» para la salud mental.

Bares, restaurants, playas, vida laboral, aun el turismo, tal como los conocíamos hasta el momento, van a tardar en arrancar. O bien lo van a hacer con muchos matices. La interactuación social va a estar tiempo marcada por una pandemia cuya magnitud es considerablemente mayor de lo que reflejan las cantidades oficiales: su auténtico tamaño lo esbozarán más atinadamente los tests de diagnóstico a gran escala que se efectúen, asimismo, entre la población asintomática. Esta herramienta va a ser clave para hilar el paulatino regreso a la normalidad.

«El desescalamiento no puede ser de cuajo, sino más bien progresivo. Debemos establecer garantías -en lugar de términos temporales- pues hay un peligro de rebrote», explica Joan Guix, secretario general de la Agència de Salut Pública de Catalunya (Aspcat), que trabaja en estas medidas. Guix incide en la relevancia de efectuar «muchos tests», sobre todo en «conjuntos de peligro», como profesionales sanitarios o bien ancianos.

«Va a haber 2 herramientas clave: el distanciamiento social y las medidas higiénicas. Los bares o bien restoranes van a tardar en abrir: todo cuanto suponga unir a bastante gente vamos a deber retrasarlo. La presión económica no nos puede llevar a tomar resoluciones precipitadas», solicita Guix. «Nuestra forma de vivir va a ser muy, muy diferente. Ahora tenemos el coronavirus, mas vemos de qué manera se comporta un virus en una sociedad globalizada. Va a haber más epidemias», advierte. Por el momento, Sanidad aconseja el empleo de mascarillas en el transporte público y la Generalitat de Catalunya va a repartir uno con siete millones de mascarillas desde el martes.

El turismo (que en España aporta un doce por ciento del Producto Interior Bruto) asimismo se va a ver cambiado cuando pase la cuarentena. «Si bien no podemos poner barreras a la globalización, probablemente no vamos a poder vivir el modelo de turismo masificado, con aglomeraciones de gente de diferentes lugares y basado en el alcohol», asevera Guix. Lo mismo va a ocurrir con las playas: va a haber que establecer sistemas que sostengan el distanciamiento, sin aglomeraciones.

El infectólogo Oriol Mitjà, a quien el Govern encargó un informe sobre las medidas de desconfinamiento que debe adoptar Catalunya (y a quien el ‘president’ Tuesta nombró consultor personal en la materia), aconseja, en una primera fase, «regular ideas en la sociedad civil». Como explicó en Twitter, entra estarían dejar salir ya antes a personas no frágiles, la detección precoz de pacientes positivos y sus contactos, realizar confinamientos centrados en zonas determinadas y valorar la inmunidad poblacional a través de pruebas.

«Si bien no podemos poner barreras a la globalización, no vamos a vivir un modelo de turismo masificado»

Joan Guix

Secretario de la Agència de Salut Pública de Catalunya

Estas pruebas para saber cuál es la «carga de enfermedad» en el país van a marcar el desconfinamiento a nivel laboral. «Cuantas más personas hayan pasado el virus, mejor, pues van a estar inmunizadas», apunta el jefe de Enfermedades Infecciosas del Centro de salud Vall d’Hebron (Barna), Benito Almirante. A fin de que haya inmunidad colectiva suficiente, las personas que han pasado el virus deberían representar el treinta por ciento o bien cuarenta por ciento de todas: unos veinte millones de españoles. «Si no llega  esa tasa, la inmunidad colectiva es enclenque. Podría haber un rebrote de la enfermedad y el sistema no se lo puede permitir», informa.

A un metro y medio en el trabajo

Incluso de esta manera, los especialistas ven precisa que la actividad productiva se reanude pronto por el hecho de que «no es un posible que un país esté parado meses», en palabras de Almirante. A pesar de que ese retorno a la actividad laboral va a tener nuevas pautas: un distanciamiento social de cuando menos un metro y medio en los lugares de trabajo, se evitarán las asambleas «superfluas» (al unísono que se optará por las telemáticas) y los desplazamientos a la oficina en transporte público van a ser con mascarilla, aunque «España no tiene en estos instantes cuarenta y dos millones de mascarillas».

«Las competiciones deportivas van a ser sin público y los futbolistas no van a poder abrazarse cuando marquen un tanto»

Benito Almirante

Jefe de Enfermedades Infecciosas del Centro de salud Vall d’Hebron

Por su lado, Ildefonso Hernández, portavoz de la Sociedad De España de Salud Pública y Administración Sanitaria (Sespas), resalta la necesidad de «poner a punto» los centros de salud y centros de salud a fin de que estén «aliviados», tanto en recursos humanos como materiales. «Debemos acrecentar la capacidad de contestación ante posibles nuevos inconvenientes del coronavirus. Esto implica hacer estocaje: tener suficientes materiales de protección para largo plazo». Y, asimismo, formar a más profesionales en el covid-diecinueve, a fin de que puedan reemplazarse los unos a los otros.

Pequeños y adolescentes, primero

¿Y el desconfinamiento social? «Va a ser por conjuntos. La gente más frágil va a ser la última en salir. Sería recomendable iniciar con pequeños y adolescentes. Y los bares, restoranes, espectáculos deportivos, musicales… van a ser el final del camino. El deporte no va a poder tener público por el momento. Y, cuando los futbolistas marquen un tanto, no se van a poder abrazar», apunta Almirante. Exactamente el mismo especialista apunta que un aspecto que va a marcar el turismo va a ser el «temor» de la gente a desplazarse. «Probablemente este verano la población de España se va a mover en el país. Mas el turismo masivo al que estamos habituados en Barna no va a ocurrir en los próximos meses», presagia.

«La sociedad está cansadísima y aparecerán la ansiedad, la depresión o bien los inconvenientes de alcohol»

Víctor Pérez

Jefe del Servicio de Siquiatría del Centro de salud del Mar

Desde el punto de vista sicológico, empezar a salir va a sentar a la gente «estupendamente bien», conforme el jefe del Servicio de Siquiatría del Centro de salud del Mar (Barna), Víctor Pérez. Mas advierte de que la sociedad (y, especialmente, los profesionales sanitarios) está «cansadísima» y empezarán a «aparecer» inconvenientes de salud mental, como ansiedad, depresión o bien consumo de alcohol. «Jamás habíamos vivido una crisis de semejante magnitud. Hacer cálculos sería una imprudencia, mas es cierto que, cuando pasan estas grandes catástrofes, el dolor se socializa y cosas que ya antes eran un drama tremendo pasan a ser relativas», afirma Pérez.

«Debemos prepararnos por el hecho de que esto no va a ser cosas de unos días, sino implicará un alto cambio en la forma de interaccionar. Y, si no tenemos esto claro, se producirá más frustración, que es lo peor para la salud mental», precisa por su lado Josep Antoni Ramos-Quiroga, jefe del Servicio de Siquiatría de Vall d’Hebron.