/El Gobierno baraja salvar pequeñas y medianas empresas entrando en su capital
La vicepresidenta Nadia Calviño, en rueda de prensa  tras la constitucion con los agentes sociales de la Mesa de Dialogo Social para la Recuperación.  

El Gobierno baraja salvar pequeñas y medianas empresas entrando en su capital

El Ministerio de Economía remata una batería de instrumentos con los que poder fortalecer el capital de Pymes (pequeñas y medianas empresas) que eran rentables y viables ya antes del coronavirus, y que de forma previsible volverán a serlo cuando se supere la pandemia, mas que corren el peligro de desaparecer por el hecho de que atraviesan serios problemas patrimoniales para atender el pago de sus deudas. Encima de la mesa está la posibilidad de inyectar subvenciones directas a las compañías y de fortalecer su solvencia a través de mecanismos como los créditos participativos (unos instrumentos financieros que están a medio camino entre los préstamos y las acciones).

Como paso anterior, el Ejecutivo tiene previsto alterar este martes las condiciones de los créditos avalados por el Estado a empresas, pequeñas y medianas empresas y autónomos a través del ICO: el plazo máximo de vencimiento se extenderá en hasta 3 años, a un máximo de 8, y se agregará un año auxiliar de falta en los pagos, hasta los 2 ejercicios.

El ‘real decreto ley de medidas urgentes de apoyo a la solvencia empresarial y al campo energético, y en materia tributaria’ que el día de hoy prevé aprobar el Consejo de Ministros asimismo extiende alén del treinta y uno de diciembre la prohibición de quiebras y suspensiones de pago que se adoptó en el mes de abril. De otra forma, se generaría una avalancha de quiebras desde enero, conforme ha advertido el Banco de España.

Lo que viene desde este momento

Mas alén de estas 2 medidas, se está avanzando en un esquema que deje una reestructuración diligente, veloz y decidida de la deuda de ciertas pequeñas y medianas empresas. De entrada, no está prevista su adopción ya en este Consejo de Ministros. Tampoco está previsto aprobar este martes el plan choque anunciado por Pedro Sánchez para la hostelería, la restauración, el comercio, el transporte, el ocio y la cultura.

El ámbito financiero lleva semanas negociando con el Tesoro, dependiente de Economía, la creación de un marco que facilite las refinanciaciones (cambio de condiciones de los préstamos, como alargamientos de los plazos o bien modificaciones en los modelos) y reestructuraciones (quitas en la deuda y/o conversión de esta en capital) de las pequeñas y medianas empresas viables en contrariedades. El inconveniente es que el ICO no tiene un marco flexible para efectuar este género de operaciones y al tiempo está sometido a la normativa de ayudas de Estado comunitaria, con lo que todo cambio ha de ser pactado con la Comisión Europea.

Las financieras aportarán su experiencia en determinar si una compañía es o bien no verdaderamente viable y rentable (y por consiguiente merecedora de alivios en su endeudamiento). Además de esto, aceptarán en sus cuentas una parte del impacto financiero de esos cambios en las condiciones. La novedad es que se espera que en este esquema de reestructuración de deuda se implique el Estado, así sea por medio de quitas (desde los acredites del ICO) o bien de subvenciones y entrada en el capital de las pequeñas y medianas empresas salvadas.

Falta por saber si el Estado estaría presto a dar un paso más —como demanda el FMI (Fondo Monetario Internacional)— asumiendo asimismo quitas en las deudas de esta clase de pequeñas y medianas empresas rentables con Hacienda y Seguridad Social (o bien mayores aplazamientos).

Solicitud del Fondo Monetario Internacional

El FMI (Fondo Monetario Internacional) viene demandando al Gobierno de España de forma insistente que, de igual manera que puso en marcha un fondo de rescate de diez millones para el rescate de empresas estratégicas (al que se ha acogido Air Europa y ha sido pedido por Duro Felguera y Transmediterránea), asimismo se proponga un mecanismo «afín» para Pymes. «Asimismo se podría estimar la posibilidad de suministrar inyecciones temporales que produzcan una deuda con el ámbito público, por servirnos de un ejemplo en forma de obligaciones tributarias futuras», sugiere el Fondo Monetario Internacional. Siendo de esta forma, el Estado inyectaría capital ahora, y las compañías podrían devolverlo como deuda tributaria más adelante.

«El costo social derivado de la destrucción de empresas puede resultar demasiado costoso», asevera el Fondo Monetario Internacional. El documento aboga por prosperar el sistema de reestructuración de deudas, con la implicación en él de los acreedores públicos (Hacienda y Seguridad Social).

Eludir una avalancha de quiebras

Conforme estimaciones del Banco de España, en torno a la mitad de las compañías españolas registrarán pérdidas este año, siendo las pequeñas y medianas empresas y las firmas ligadas a la hostelería, la restauración, el ocio y los automóviles de motor las que se van a ver más perjudicadas. Por el momento hasta el treinta y uno de diciembre, prosigue en vigor la moratoria parcial a las quiebras empresariales que aprobó el Gobierno en el mes de abril para eludir conducir a ella a sociedades con contrariedades transitorias por la pandemia.

El gobernante del Banco de España, Pablo Hernández de Cos, ha pedido este lunes una «extensión temporal» de esta moratoria de los concursos de acreedores, que vaya «acompañada» de un «análisis estricto y veloz para agilizar el procedimiento concursal que deje una reestructuración de la deuda de las compañías y, como no, que las compañías que no tienen ya aptitud desaparezcan lo antes posible y tengamos un proceso de asignación de recursos lo más eficaz posible». Si no hay prorroga, el Banco de España ya advirtió la semana pasada que desde enero se generará un «repunte significativo» de las peticiones de concursos precisos, a instancia de los acreedores. El Gobierno se dispone a aprobar una prórroga este martes. «Ese peligro de ‘zombieficación’ (de empresas) existe. Me preocupa desde una perspectiva de medio plazo, mas me preocupa más que dejemos de respaldar a empresas viables que caerían sin apoyo público», ha argumentado el gobernante.

El organismo plantea en un corto plazo promover el empleo de procedimientos preconcursales, los pactos de refinanciación de deudas y los pactos extrajudiciales de pagos para personas físicas y empresas pequeñas. Estos últimos —lamenta el Banco de España—, no son muy utilizados y se podrían estimular si los acreedores públicos, como Hacienda y la Seguridad Social, admiten quitas mayores que los privados bajo determinadas circunstancias, como sugiere el Fondo Monetario Internacional.