/El Gobierno no va a levantar la alarma pues no se fía de los datos
José Luis Martínez-Almeida e Isabel Díaz Ayuso, en su comparecencia de este martes.  

El Gobierno no va a levantar la alarma pues no se fía de los datos

la capital española capital y los otros 8 ayuntamientos de la zona recluídos perimetralmente lo proseguirán estando, por lo menos, hasta el veinticuatro de octubre, si bien el indicador de la incidencia amontonada baje del umbral de los quinientos casos por cien.000 habitantes. El Gobierno no se plantea levantar el estado de alarma hasta el momento en que concluyan sus quince días de vigencia pues, entre otras muchas razones, prosigue sin fiarse de las cantidades que da la capital española sobre la pandemia y piensa que el propósito ha de ser bajar a menos de doscientos, o bien si se puede, de cien. «Una cifra que deje un margen de reacción», conforme ha declarado este martes el ministro de Sanidad, Salvador Illa.

Otra jornada de bronca

Las declaraciones de Illa zanjaban otra jornada de bronca con la Comunidad en la que Isabel Díaz Ayuso, y el regidor y portavoz del Partido Popular, José Luis Martínez Almeida, subieron el tono victimista llegando a acusar a  Pedro Sánchez de «reventar el estado de derecho» y pasear «cara la anarquía» y «la vuelta a los régimenes totalitarios».

Illa no deseó entrar en la refriega política mas les advirtió que «con la salud pública no se juega». «No deseamos a personas en la uci. En la actualidad hay once y doscientos españoles hospitalizados por el covid y más de mil quinientos en las ucis», agregó.

El día podía haber sido favorezco para aproximar situaciones. A última hora de la tarde estaba convocada la asamblea del llamado Conjunto Covid-diecinueve, que sienta a representantes ministeriales al lado de los de la Comunidad. Otras autonomías de diferentes colores políticos estaban anunciando por propia iniciativa limitaciones aun más duras que las de la capital española, mas Ayuso semeja cómoda en el choque frontal con el Gobierno mientras que nada a contracorriente del resto de comunidades y de casi la totalidad de los especialistas.

Apenas una hora y media ya antes de la asamblea, la presidente regional efectuó la  declaración conjunta con Almeida en la que los dos demandaron el alzamiento inmediato del estado de alarma por el hecho de que la villa de Madrid y múltiples ayuntamientos más ya se hallan bajo quinientos casos, uno de los indicadores marcados por el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (CISNS) para adoptar los cierres y la reducción de aforos en bares y restaurants.

Contraprogramación

Illa contraprogramó la declaración sumándose a la frecuente comparecencia de Fernando Simón y adelantando esta una hora de modo que, como ya ocurrió hace un par de semanas, la Comunidad y Sanidad efectuaron 2 conferencias de prensa simultáneas.

El ministro resaltó que las cantidades de la capital de España «hay que tomarlas con mucha prudencia» por 2 razones, por una parte, por el gran retraso en la notificaciones de los casos, «entre cinco y 7 o bien 8 días». Asimismo por la fuerte caída del cuarenta por ciento en el número de tests PCR que ha hecho la Comunidad entre la última semana de septiembre (ciento cincuenta y cuatro mil) y la primera de octubre (noventa y dos).

la capital de España no notifica de los tests de antígenos

El viceconsejero Antonio Zapatero, había asegurado que la caída de las PCR quedaban compensadas por los nuevos tests veloces de antígenos, algo que Simón puso en duda por un simple hecho: hasta el momento la capital española solo ha comunicado al ministerio los positivos detectados con esta nueva tecnología mas no el número de pruebas que ha realizado.

«Todos y cada uno de los españoles saben que hay que dar un tiempo a fin de que las medidas a las que da cobertura el estado de alarma surtan efecto», remachó el ministro sobre la duración del estado de alarma. En este sentido resaltó que el estado de alarma pemitió que respecto al mismo puente del año pasado, la movilidad haya bajado este año un cuarenta y seis por ciento en la carretera, un setenta y ocho por ciento en tren y un ochenta y tres por ciento por vía aérea.

El hecho de que Illa citase asimismo la necesidad de bajar de doscientos o bien cien casos, algo que había hecho en una entrevista radiofónica, enervó en extremo a Ayuso y Almeida, que le acusaron de mudar las reglas en la mitad del partido. «Si se afirmó quinientos, el día de hoy no les puede decir doscientos. No es justo raptar a los madrileños en este sentido», respondió Almeida.

El ministro no vincula, no obstante, el estado de alarma a esos nuevos umbrales, sino pretende introducirlos en una nueva estrategia de contestación a las segunda ola en la que figuren indicadores específicos desde los cuáles habría que articular contestaciones. «El estado de alarma ha sido una contestación a una situación extrema a la que no deberíamos llegar», advirtió.

La asamblea del Conjunto Covid-diecinueve ha acabado cara las veintiuno horas de la noche de este martes sin pacto.