/El sobrepeso infantil ha subido un treinta y ocho por ciento en España desde mil novecientos noventa
Un niño mira una cartulina en una imagen de archivo.

El sobrepeso infantil ha subido un treinta y ocho por ciento en España desde mil novecientos noventa

El sobrepeso infantil y adolescente en España ha aumentado en un treinta y ocho por ciento desde mil novecientos noventa, conforme el estudio ‘NCD Risk Factor Collaboration’ del dos mil diecisiete. A este documento menciona la ONG Unicef en su informe ‘Malnutrición, obesidad ifnantil y derechos de la niñez en España’, publicado este martes, para resaltar que «la obesidad y el sobrepeso infantiles son un problema médico con un alto impacto» en este país.

En verdad, España es, al lado de Grecia, Malta y también Italia, uno de los países de la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos) que más padece esta problemática. Tanto el sobrepeso como la obesidad se consideran un género de malnutrición.

Conforme el informe de Unicef, en el mundo entero 1 de cada tres menores de 5 años no está medrando apropiadamente. Hay ciento cuarenta y nueve millones de pequeños con desnutrición crónica, cuarenta y nueve millones con desnutrición aguda y cuarenta millones con sobrepeso y obesidad.

Pese a los avances en los últimos tiempos, la desnutrición está de forma directa ligada a la muerte de seis mil setecientos cincuenta pequeños menores de 5 años día tras día. Unicef asegura que las dietas poco saludables son el «primordial factor de peligro» y, conforme la OMS (OMS), la obesidad infantil es uno de los inconvenientes de salud pública más graves del siglo veintiuno.

Además de esto, lleva consigo «múltiples inconvenientes psicosociales», como un «peor desempeño escolar», una «menor productividad laboral» en la vida adulta y una «menor probabilidad de lograr empleo».

En incremento

Unicef advierte de que, a escala global, el sobrepeso y la obesidad prosiguen medrando. Desde el dos mil, la proporción de menores con sobrepeso (de cinco a diecinueve años) se ha aumentado desde 1 de cada diez (diez,3 por ciento ) hasta prácticamente 1 de cada cinco (dieciocho con cuatro por ciento ) en el dos mil dieciseis.

En España, la última información libre sobre obesidad infantil es la del ‘Estudio PASOS’, que recogió datos este dos mil diecinueve entre la población infantil y adolescente de ocho a dieciseis años. Este estudio muestra que, en base al índice de masa anatómico (IMC), un veinte con siete por ciento de los menores tienen sobrepeso y un catorce con dos por ciento , obesidad. Esto es, en suma prácticamente un treinta y cinco por ciento de los menores españoles de entre ocho y dieciseis años tienen sobrepeso o bien obesidad.

El ‘Estudio PASOS’ asimismo patentiza que la prevalencia de la obesidad abdominal se ha aumentado en un siete con nueve por ciento en las 2 últimas décadas en España, al cotejar estas cantidades con las del ‘Estudio EnKid (mil novecientos noventa y ocho-dos mil)’. El aumento del porcentaje de menores con oebsidad infantil conforme el IMC ha sido de un uno con nueve por ciento en la comparativa de los dos estudios. «Estas cantidades hacen meditar que, con valoraciones basadas en el IMC, estamos subestimando los niveles de obesidad infantil en mayor medida en nuestros días que hace 2 décadas», apunta Unicef.

Estatus social y económico

En paralelo, conforme Unicef, hay una «creciente patentiza» que sugiere que el «estatus social y económico» de la familia es un «factor de peligro» para la obesidad infantil. «La población infantil y adolescente con bajo nivel social y económico que vive en países industrializados y la población con alto nivel social y económico que vive en países en vías de desarrollo tiene un mayor peligro de padecer obesidad», recoge la ONG en su informe.

Exactamente el mismo prueba que los pequeños y adolescentes en hogares cuya persona de referencia es un trabajador no cualificado «prácticamente tresdoblan» la proporción de aquellos en que la persona de referencia es un directivo.

Entre los factores de la obesidad y el sobrepeso, el informe de Unicef apunta el «ambiente obesogénico», o sea, un ambiente que favorece y fortalece la aparición de la obesidad y el sobrepeso entre la población. En este ambiente obesogénico resaltan los hábitos alimenticios, los modos de vida sedentarios, el peso de los progenitores y asimismo otros factores como, por servirnos de un ejemplo, la escasez de parques de juego, la venta de juguetes así como los comestibles, los menús gigantes en restaurants de comida veloz o bien la publicidad de comestibles poco nutritivos.