/¿En la dulce espera? 8 Camas y cunas para el confort de tu pequeño

¿En la dulce espera? 8 Camas y cunas para el confort de tu pequeño

La llegada de un bebé es siempre motivo de regocijo y supone un gran cambio en la dinámica familiar. Especialmente en el caso de los padres primerizos, no es fácil tomar decisiones acertadas respecto a cómo será el cuidado y la crianza del bebé, menos aun cuando las madres y abuelitas quieren ofrecer un millón de consejos que, por lo general, surgen de sus experiencias personales y no de una investigación minuciosa acerca de lo que es más recomendado por los especialistas y las grandes marcas.

Y uno de los aspectos en los que suele haber discrepancias es el sitio donde dormirá el nuevo integrante de la familia. En ocasiones, los padres nos inquietamos en exceso por hacer del cuarto del bebé un espacio confortable y bonito, pero pasamos por alto detalles fundamentales que son relativos a su seguridad. Por ello, el mobiliario ideal para tu hijo, como el que puedes encontrar en planetadelbebe.com —más que el color del papel tapiz, la pintura de las paredes o los juguetes—, es esencial, porque determina las condiciones tanto del espacio, como de la comodidad y libertad de movimiento.

¿Cómo debe ser el cuarto del bebé?

Pero, la adecuación de la estancia que ocupará el recién nacido también es importante, porque es lo que permite definir qué tipo de cuna puede encajar mejor tanto con las necesidades del bebé, como con el entorno y los gustos de los padres.

Cuando el embarazo se hace evidente y ya se sabe el sexo del bebé, se suelen empezar a planear la decoración y el rediseño de un espacio de la casa para que el recién nacido y los padres se sientan a gusto, pudiendo afrontar mejor los primeros y difíciles días después del alumbramiento. De hecho, en esa etapa inicial, lo más importante es que la madre pueda descansar bien; aunque, también es necesario crearle hábitos sanos de sueño al bebé y, para este fin, todos los elementos deben combinarse apropiadamente.

·         El dormitorio del bebé es el espacio donde tu hijo va a descansar, por lo que debes escoger una estancia tranquila. Procura que sea un lugar alegre y cálido, que haga que tu retoño se sienta seguro. Usa tonalidades alegres si deseas redecorar las paredes, juega con las luces y sombras y, sobre todo, vigila que, si hay una ventana, esta no se encuentre orientada hacia una avenida concurrida, demasiado ruidosa, o hacia un punto en el que el sol incida directamente.

·         Puedes colocar móviles de diferentes formas y colores para estimular el desarrollo de los sentidos del bebé y la comunicación con su entorno. Sin embargo, no sobrecargues el espacio con estos objetos y trata de asesorarte bien al adquirirlos, a fin de que su instalación sea segura.

·         El nacimiento de un niño y su incorporación en la rutina familiar suele desplazar objetos y espacios que son importantes para papá y mamá, por lo que, si no está entre tus planes mudarte a un piso nuevo o comprar una vivienda más amplia, debes buscar ser práctico y empezar por comprar muebles con doble funcionalidad; por ejemplo, cómodas que también son cambiadores o esas mesitas para la comida que pueden desarmarse y, más adelante, convertirse en un escritorio infantil.

Ten presente que, a medida que crece el bebé, podrás adecuar el cuarto a sus gustos y necesidades, pero también pensando en lo que tú y tú pareja requieren para estar satisfechos con el ambiente del hogar.

Elige la cuna perfecta

La gran mayoría de los pediatras y psicólogos infantiles afirman que es necesario que, desde la primera noche en casa, el bebé cuente con su propio espacio para dormir. Y si bien este es un aspecto de la crianza muy debatido, ya que el colecho también ha demostrado ser positivo y ha ganado popularidad en los últimos años, debes tener presente que, de uno u otro modo, es muy probable que tu bebé pase mucho tiempo en su cuna.

Es por eso que resulta esencial que compres una que no solo sea vistosa y con un diseño audaz, sino que garantice que cubrirá las necesidades de tu pequeño y que será cien por ciento segura ¿Aun tienes dudas acerca de los criterios que debes seguir para adquirir el modelo ideal? Aquí compartimos contigo algunos consejos útiles.

1.      Cuna funcional. Es una de las alternativas más aclamadas, porque, además de ser segura y resistente, tiene cajoneras incluidas. Y es que las cunas de madera que reúnen otros compartimientos representan una manera excelente de ahorrar espacio y, por lo tanto, mucho dinero. No hay que olvidar que, cuando tienes un bebé, cada metro cuadrado de tu hogar vale oro; y estos modelos son ideales, porque suelen incluir elementos adicionales, como cambiadores y pañaleras.

2.      Cuna clásica. Es la típica versión en madera de pino o de roble, cómoda y que tantas veces hemos visto. Ofrece muchos beneficios, pero el más destacable es que cuenta con una vida útil muy larga, tanto así que podrían usarla incluso tus nietos si le das el cuidado correcto y sigues las recomendaciones del fabricante. Y si planeas tener más hijos, la inversión valdrá la pena. Muchas de ellas, además, permiten quitar los barrotes para transformarlas en cama; así que, a medida que tu hijo crezca, podrá darle un nuevo y mejor uso, sin que tengas que incurrir en otro gasto.

3.      Cuna colecho. Ya te habíamos comentado que el colecho cuenta con un amplio margen de popularidad y esta fama, alimentada por los beneficios que se ha demostrado que tiene el hecho de dormir con el bebé, se ha extendido al mundo del diseño; por ello, puedes encontrar diversas opciones para adaptar la cuna de tu hijo a tu cama. Estos modelos cuentan con tres barandas, de manera que el costado queda descubierto y debe situarse mirando hacia el lecho de la madre. Es ideal para los primeros meses de vida, a fin de que el bebé no pierda el contacto materno y ella, su vez no sacrifique las pocas y preciadas horas de sueño que pueda tener.

4.      Cuna plegable. Es perfecta para los viajes. Si tienes que trasladarte constantemente por motivos de trabajo o tanto tú como tu pareja son viajeros frecuentes, esta cuna es perfecta para tu bebé. Se trata de un diseño elaborado a partir de caños reforzados que se ensamblan en cualquier momento y se desarman para guardarlos en un estuche práctico. Vienen en diversos tamaños, según tus gustos: desde el moisés para los recién nacidos, hasta la cuna tradicional.

4 Camas ideales para una sana transición

Pero, ¿qué tipo de mueble conviene si tu hijo ya está en edad de pasarse a la cama? ¿Cómo escoger el diseño correcto para que tu pequeño no se lastime? Lo cierto es que no hay una edad precisa en la que, por regla, tu niño tenga que dejar su cuna para pasarse a una cama, aunque la mayoría de los padres hacen el cambio entre los 11 meses y los 3 años.

En la actualidad, hay un sinnúmero de opciones para decorar la habitación de los consentidos de la casa; sin embargo, debes tener en cuenta diversos aspectos, como el espacio disponible, las preferencias de tu hijo y si te ves en la necesidad de que comparta el dormitorio con un hermanito o hermanita. Y, desde luego, hay que valorar el elemento de la seguridad, que es esencial para tu tranquilidad.

Aquí te contamos cuáles son las camas infantiles más recomendadas:

1.      Cama individual. Es la primera opción para los padres que están ayudando a sus pequeños en el proceso de dejar la cuna. Por lo general, cuenta con respaldo y piecero, aunque hay modelos que integran también cajones para guardar ropa o un baúl. Debajo de ella queda un espacio vacío que puedes usar para guardar cajas. Pero, también hay diseños dobles, que permiten colocar un colchón adicional o versiones de camas cuna, manteniendo la altura y las características anteriores, pero con la posibilidad de colocar o retirar los barrotes cuando gustes.

2.      Literas. Ya las conoces: una estructura que une dos camas, una encima de la otra. Son ideales si hay un hermanito y necesitas que ambos niños compartan habitación. Resultan muy prácticas para ahorrar espacio y hay modelos que incluyen escritorio, cómoda para guardar juguetes e incluso hay modelos que añaden un clóset.

3.      Camas gemelas. Sin duda, añaden un toque único a la decoración del dormitorio infantil y se trata de una excelente alternativa si tienes gemelos o niños con edades no muy distantes. Consiste en un modelo con dos camas del mismo tamaño y forma, que se ubican una junto a la otra. Puedes variar el color o la estructura, de manera que queden dos camas individuales al gusto de cada uno de tus hijos. El resultado será una combinación visual muy agradable.

4.      Camas convertibles. También conocidas como “cunas convertibles” y son apropiadas para una sana transición de la etapa de “bebé”, al período “infantil”, cuando tu niño ya cuenta con más autonomía y está más consciente de los peligros que lo rodean. Puedes conseguir una cuna con barandas desmontables y que, además, integren cajoneras o armarios para guardar la ropa. No solo ahorrarás espacio, sino que también contarás con un conjunto muy bonito.

Finalmente, recuerda que todo lo que hagas por la seguridad de tus hijos nunca está demás, ya que no hay nada más importante para nosotros, los padres, que nuestros hijos crezcan felices, sanos y en un ambiente apropiado para su desarrollo y descanso óptimos.