/España carece de especialidad que combata la resistencia antibiótica

España carece de especialidad que combata la resistencia antibiótica

España está a la cabeza de los países ricos en consumo de antibióticos: es, conforme la Agencia De España del Fármaco y Productos Sanitarios (AEMPS), el quinto país de mayor consumo por población. Y esto sin razón epidemiológica, conforme apuntan los especialistas. Sin embargo, existen múltiples razones que explican esta situación, como el mal empleo de los antibióticos por la parte de los pacientes. Mas asimismo, aseveran diferentes sociedades médicas, la ausencia de una especialidad de enfermedades infecciosas.

«En España, al revés de lo que sucede en la UE [excepto Bélgica, Luxemburgo y Chipre] y Estados Unidos, no existe esta especialización en el MIR», apunta José Miguel Cisneros, presidente de la Sociedad De España de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (SEIMC). Esta especialidad se ocuparía de la tarea asistencial, el diagnóstico y tratamiento de los pacientes con enfermedades infecciosas, como de la cooperación en programas de optimización del empleo de antibióticos, los que procuran que la prescripción de estos medicamentos se haga de la mejor forma posible.

Lo apunta asimismo Juan Pablo Horcajada, jefe de Enfermedades Infecciosas del Centro de salud del Mar de Barna y vicepresidente de la Societat Catalana de Malalties Infeccioses i Microbiologia Clínica, entidad que está dentro de la Acadèmia de Ciències Mèdiques de Catalunya. «España es uno de los países que más antibióticos consume. Entre otras muchas razones, falta capacitación médica por el hecho de que no hay una especialidad de enfermedades infecciosas», mantiene.

«En España ya hay buena investigación y geniales profesionales. Mas la creación de esta especialidad garantizaría un camino común»

Antoni Trilla

Epidemiólogo del Centro de salud Clínic

La creación de esta especialidad, que la SEIMC lleva décadas demandando, es protegida asimismo por el reputado epidemiólogo y jefe de Medicina Precautoria del Centro de salud Clínic de Barna, Antoni Trilla: «Las enfermedades infecciosas son verdaderamente esenciales y esta es una especialidad que tiene todo el sentido del planeta pues, entre otras muchas cosas, demanda saber usar antibióticos. Creo que debería replantearse su creación. Y asimismo que, de crearse, debería establecer puentes con otras especialidades, como la de prevención, salud pública o bien microbiología clínica».

Hoy en día ya hay centros de salud con especialistas en enfermedades infecciosas. «En España, la investigación y asistencia en este campo es buenísima. Hay un terreno abonado y geniales profesionales. Mas la creación de esta especialidad garantizaría un camino común a los especialistas del futuro», apunta Trilla, quien además de esto asevera que los diferentes ministros (y ministras) de Sanidad que ha tenido España, de todos y cada uno de los colores políticos, han sido siempre y en toda circunstancia «poco sensibles» a esta histórica solicitud.

Un problema médico pública

El empleo idebido de los antibióticos, así sea por la parte del paciente o bien por una mala prescripción del médico, lleva consigo el desarrollo de bacterias multirresistentes, esto es, microorganismos que se vuelven resistentes a estos medicamentos. Los especialistas llevan años advirtiendo de que este es un inconveniente de salud pública global. Por el momento, han conseguido que, por vez primera desde el dos mil doce, el consumo de estos fármacos bajara, conforme anunció el viernes la AEMPS. Este descenso ha sido de un siete con dos por ciento entre el dos mil dieciseis y el dos mil diecisiete.

Una investigación efectuado el año pasado por la SEIMC estima que en España, como en Europa, mueren anualmente en torno a treinta personas por resistencia bacteriana o bien, lo que es exactamente lo mismo, por infecciones que no se han podido sanar pues el antibiótico de turno se ha vuelto inocuo para la bacteria. Si tomamos en cuenta que en el dos mil dieciocho murieron mil ciento ochenta personas por accidentes de tráfico, la mortalidad generada por bacterias multirresistentes es verdaderamente preocupante.

Unas treinta personas mueren por año por bacterias que resistieron a los antibióticos

En Catalunya últimamente murieron 3 bebés prematuros extremos a raíz de la bacteria ‘Klebsiella pneumoniae’. Aunque los casos no estaban vinculados entre sí y, a pesar de que los prematuros extremos tienen una «mortalidad muy, muy alta» y mueren, primordialmente, por su extrema debilidad (nacieron a las veinticuatro semanas de gestación), el doctor Cisneros sí piensa que lo sucedido pone luz en los riesgos que supone la resistencia a los antibióticos.

«El caso de estos bebés hay que ponerlos en el margen de lo que ejemplarizan, que es un inconveniente mundial con una virulencia particular en España. Precisamos poner los recursos precisos para hacer en frente de este reto tan excepcional que puede poner bajo riesgo la Medicina moderna si no somos capaces de frenarlo». La ‘Klebsiella pneumoniae’, explica el presidente de la SEIMC, habita en los intestinos de las personas y, al tomar antibióticos, aumenta el peligro de desarrollo de resistencia. «Esta bacteria ha acabado volviéndose resistente a los antibióticos más frecuentes. Y esta realidad es parte integrante de lo que sucede cotidianamente en los centros de salud», afirma.

Cisneros, además de esto, lamenta que el Plan Nacional de Resistencia a los Antibióticos (PRAN) no forme una parte de los Presupuestos del Estado. «Tenemos este plan en cooperación con las comunidades autónomas, mas está infradotado, no tiene financiación suficiente».

Y hay otro problema: a la industria farmacéutica no le resulta económico invertir en antibióticos, en contraste a en otras enfermedades crónicas como la diabetes. Esto demanda a los organismos públicos desplazar ficha.

«Poquísimos» antibióticos

Por su lado, el doctor Horcajada apunta que el que haya bacterias multirresistentes hace que no se pueda contar con exactamente los mismos antibióticos que ya antes. «Ciertas de estas bacterias son tan resistentes, que nos quedan poquísimos antibióticos». Normalmente, afirma, el incremento de infecciones por bacterias multirresistentes «ya está produciendo inconvenientes». «Y va en incremento». Horcajada llama a lograr que la resistencia bacteriana «entre en la psique de la sociedad» como se logró con el virus del sida o bien el cáncer.

Las infecciones contraídas en el centro de salud son las que tienen una tasa mayor de mortalidad

Ciertas bacterias más usuales son la ‘Klebsiella’ o bien la ‘Escherichia coli’, que son enterobacterias (o sea, bacterias propias del intestino) y, al unísono, causa común de infecciones urinarias, intraabdominales y neumonías. Asimismo, si bien menos usual, la bacteria ‘Pseudomonas aeruginosa’, que acostumbra a ser la encargada de neumonías en pacientes hospitalizados y de infecciones en pacientes inmunodeprimidos (como los oncológicos o bien con fibrosis quística). Y, para finalizar, la bacteria ‘Staphylococcus aureus’, que causa infecciones en la sangre, piel, huesos y corazón.

Horcajada asimismo comenta que las infecciones nosocomiales (o bien intrahospitalarias: aquellas que los pacientes contraen en el centro de salud) son las que tienen una tasa de mortalidad mayor, puesto que están ocasionadas por «cepas más resistentes» y afectan a los pacientes más inmunodeprimidos. «Adquirir la infección en el centro de salud es un peligro mayor ‘per se'», concluye este médico del Centro de salud del Mar.