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lunes, 19 abril, 2021

Galicia vacuna al unísono a unos trillizos de ochenta y dos años

  • Isabel, Teresa y Manuel Canto Coello han recibido ya la primera dosis de Pfizer en plena campaña de vacunación

  • Los 3 hermanos viven en la zona de Vilagarcia de Arousa. “Ya me tardaba, por el hecho de que tenía muchas ganas de ponerla”, comenta el hombre

Nacieron en plena Guerra Civil y el próximo dieciseis de agosto, día de San Roque (patrón de Vilagarcía), cumplirán ochenta y tres años. Isabel, Teresa y Manolo Canto Coello no tuvieron una niñez nada simple. “Había moita famiña; quedamos sin padre y mi madre debió trabajar mucho para sacarnos adelante” , recuerda Manolo, muy conmovido.

Su padre estaba enfermo del corazón y murió cuando su madre estaba encinta de él y de sus 2 hermanas, con lo que estos trillizos de Vilaxoán no llegaron a conocer a su progenitor. “Mi abuela era ciega y nuestra hermana mayor asimismo murió con poco más de un año de vida. Mi madre nos crió llevando cincuenta kilogramos de pescado a la cabeza caminando de Vilaxoán a Vilanova”, recuerda Manolo.

Mas eran tiempos durísimos y lo que se ganaba de pescantina no llegaba para sostener a 3 hijos. Manolo se quedó con su madre en casa, y pronto, con solo 9 años de edad, comenzaría a trabajar. Sus hermanas se fueron a vivir cada una con una tía.

De este modo, los trillizos fueron separados de pequeños, y quién les iba a decir que tras tantas contrariedades, a sus ochenta y dos años superarían una pandemia y lucharían contra el coronavirus juntos. El día de ayer por la tarde, los 3 asistieron al hospital de Vilagarcía para administrarse la primera dosis de la Pfizer. “Ya me tardaba, por el hecho de que tenía muchas ganas de ponerla”, comenta Manolo, en un documental publicado por Faro de Vigo, diario perteneciente al conjunto Prensa Ibérica, como EL PERIÓDICO.

Una de sus hermanas acepta que “puede haber un tanto de recelo, mas prácticamente nada”. Ni ni absolutamente nadie creía que se llegaría a este punto”, agrega en referencia a la pandemia.

Ingresado por depresión

Manolo reconoce que lo pasó muy mal este año. “Cogí una depresión y estuve 2 o bien 3 veces ingresado”.

El aislamiento social y el confinamiento de la pasada primavera afectaron sensiblemente a su estado anímico. “A ver si sacamos esta epidemia de encima por el hecho de que hay gente que lo pasa muy mal”, lamenta el vilaxoanés.

Él vive con su mujer en Faxilde, su hermana Teresa, viuda, vive sola en Sobradelo (sus hijos están fuera) y también Isabel radica con su hijo Ricardo en “la calle del cura”, en Vilaxoán.

Exactamente fue Ricardo el que se ocupó de llevar a su madre y a sus tíos el día de ayer al hospital de Vilagarcía. Cuando lo llamaron para darle la cita de su madre, propuso la posibilidad de que los trillizos fueran seguidos por el hecho de que asimismo debía llevar a su tía hasta San Roque. Y no hubo inconveniente. Uno de los octogenarios tenía vez para las 6 y media de la tarde, otro para las dieciocho y treinta y cinco y otro para las dieciocho y cuarenta más o menos.

A trabajar al mar con 9 años

Manolo Canto se conmueve recordando la bastante difícil temporada que les tocó vivir a su generación. “Sí que fui al instituto, mas con 9 años me sacaron para comenzar a ir al mar acá en Vilaxoán. Mas no se ganaba dinero, no me daban un patacón, solo un puñado de pescado”, recuerda.

Marché a navegar a Noruega y la primera vez que embarqué estuve un par de años y medio sin venir a Vilaxoán. Cuando volví hice una casa que me costó trescientos pesetas

Manolo Canto Coello, uno de los trillizos de Vilaxoán

Él asimismo fue de los que debió emigrar para sacarse las castañas del fuego. Lo hizo en mil novecientos sesenta y uno, estando soltero. “Marché a navegar a Noruega y la primera vez que embarqué estuve un par de años y medio sin venir a casa. Cuando volví hice una casa que me costó trescientos pesetas. Estuve trabajando en Noruega hasta el año setenta y dos o bien el setenta y tres y después embarqué en el Ibarra, y después en Transmediterránea. Navegué hasta 1993”. Y lo hizo siempre y en toda circunstancia de marinero. “Me tocaban los mejores puestos, como en el puente, donde no se trabajaba mucho”, recuerda esbozando una sonrisa. Las dificultades han pasado y ahora toca vivir la vetustez lo más feliz posible.

Más del sesenta por ciento de los mayores de ochenta años recibieron la primera dosis

El conselleiro de Sanidade, Julio García Comesaña, aseguró el día de ayer que más del sesenta por ciento de los mayores de ochenta años en Galicia (con independencia de los que viven en viviendas) han recibido la primera dosis de la vacuna contra el COVID. Los que se inocularon la segunda rondan el veinticinco por ciento .

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El titular autonómico anunció que se comenzará con el colectivo de setenta a setenta y nueve años una vez hayan recibido la primera dosis todos y cada uno de los mayores de ochenta. Esta semana Galicia ha recibido cincuenta y siete dosis de Pfizer, una cantidad “más elevada de la habitual”, aceptó García Comesaña, y la previsión es que esta cantidad aumente la semana próxima, con lo que se espera un ritmo de vacunación alto en los próximos días. En verdad se seguirá vacunando a lo largo de la Semana Santa, días festivos incluidos.

Aparte de las Pfizer, esta semana asimismo han llegado a la comunidad gallega treinta y 2 y doscientos dosis de Moderna, mas ninguna de AstraZeneca. Hasta el día de ayer se habían administrado en Galicia un total de cuatrocientos sesenta y 2 mil noventa y cinco vacunas.

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