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Yolanda Díaz, ministra de Trabajo, en el Congreso

Gobierno y agentes sociales avanzan en la regulación del trabajo a distancia

Gobierno y agentes sociales acabaron el día de ayer una nueva asamblea sobre la futura regulación del trabajo a distancia con las negociaciones abiertas. El Ministerio de Trabajo presentó un nuevo documento con una parte de las alegaciones efectuadas por sindicatos y empresarios al anteproyecto de Ley de Trabajo a Distancia elaborado por el Gobierno a fines de junio.

Conforme fuentes de la asamblea, fue «positiva y con avances», si bien no se estableció data para el próximo encuentro. «El Gobierno ha recogido en el nuevo documento planteamientos tanto de la patronal como de los sindicatos. A falta de cerrar discrepancias no menores, mas la negociación evoluciona de forma razonable», aseguró el cecretario de Política Social y Movimientos Sociales, Carlos Gutiérrez, al salir de la asamblea.

La pandemia ha impulsado esta alternativa de trabajo hasta suponer en torno al treinta por ciento de los empleados, cuando ya antes de ella eran en torno al cuatro por ciento , conforme datos de Eurofund. El Ministerio de Trabajo presentó a finales  de junio un anteproyecto de Ley para regularlo tras el que se fijó un calendario de negociaciones en la mesa de diálogo social para pactar un documento final entre todos y cada uno de los agentes.

Tras la primera asamblea, CEOE tildó de «desequilibrada» la propuesta del Ministerio de Trabajo, al estimar que tenía un enfoque «errático». Los empresarios abogan por añadir «el vector de la sostenibilidad» en su espíritu y en su articulado, promoviendo el estrellato de la negociación colectiva para su mejor adaptación a las diferentes realidades que se viven en los diferentes campos de la economía y la sociedad.

Por su lado, Unión General de Trabajadores y CCOO demandaron que el trabajo a distancia tenga carácter voluntario; que las compañías pongan los medios precisos a fin de que sus empleados puedan trabajar desde sus casas; que se compense a nivel económico los gastos derivados del trabajo a quienes teletrabajan; el derecho a la desconexión; el respeto a la jornada de trabajo, y medidas concretas para la prevención de riesgos y asegurar la seguridad y salud laboral de los teletrabajadores, entre otras muchas cuestiones.

El anteproyecto presentado por el Ejecutivo establece el derecho de los empleados al «horario flexible» y a «alterar» dicho horario respetando la normativa sobre tiempo de trabajo y reposo, aparte de fijar los costos que acarrea para el trabajador el desarrollo del trabajo a distancia habrá de ser costeados en su «totalidad» por la compañía. Además de esto, diferencia entre trabajo a distancia –»aquel trabajo que se presta en el domicilio de la persona trabajadora o bien en el sitio de forma libre escogido por esta, a lo largo de su jornada o bien parte de ella, de modo no ocasional» y trabajo a distancia «aquel trabajo que se hace a través de el empleo exclusivo o bien prevalente de medios y sistemas informáticos, telemáticos y de telecomunicación».