/Inquietud entre los inspectores de Trabajo frente al reparto de carteras
Pedro Sánchez y Pablo Iglesias firman el preacuerdo de coalición, el martes pasado en el Congreso.

Inquietud entre los inspectores de Trabajo frente al reparto de carteras

El pre pacto entre el Partido Socialista y Unidas Podemos para formar Gobierno en España no solo levanta ampollas entre ciertos círculos empresariales. La lógica de cesiones y reparto de carteras que está guiando el que puede ser el primer gobierno de alianza desde la restauración de la democracia en España asimismo ha despertado inquietud entre aquellos que controlan los excesos del empresariado: los inspectores de Trabajo.

Uno de los posibles escenarios que ha trascendido de los contactos entre socialistas y morados es que estos últimos acepten la administración del Ministerio de Trabajo, con la miembro del Congreso de los Diputados gallega de IU, Yolanda Díaz, como primordial aspirante al puesto. Sin embargo, fuentes presentes en las negociaciones asimismo apuntan que la cartera de Trabajo no le llegaría a Díaz, de progresar el pre pacto, tal y como está configurada hoy en día. Y es que la fórmula que se está barajando en las conversaciones es separar las competencias de Seguridad Social, que continuarían a cargo del Partido Socialista Obrero Español, de las de Trabajo, a cargo de Podemos; conforme notifica Miguel Ángel Rodríguez.

Es esa fórmula la que está produciendo malestar entre la ‘policía laboral’, que quedaría bajo la responsabilidad de los podemistas. Uno de los primordiales sindicatos de inspectores, la Unión Progresista de Inspectores de Trabajo (UPIT) ha querido manifestar su «preocupación» y «definitiva oposición» ante esa posible separación de competencias, en tanto que ello «supondría romper con una concepción única y también integral del marco jurídico de las personas trabajadoras en este país», reza en un comunicado del secretariado permanente de la central, al que ha tenido acceso EL PERIÓDICO.

Duplicidades y también ineficiencias

El sindicato de inspectores estima que la fragmentación ‘de facto’ del cuerpo de inspectores de trabajo, entre aquellos que se dedicarían a planes estratégicos de Seguridad Social, otros de salud laboral y otros de migraciones, quitaría eficacia a sus actuaciones. La división de las competencias no provocaría que un inspector no pudiese actuar si viese una irregularidad que no fuese de su área, mas ello quedaría a la voluntariedad del mismo; puesto que le implicaría una carga extra de trabajo no contemplada en el hoja de ruta de su departamento. Lo que forzaría a crear órganos de coordinación entre Ministerios para disminuir al mínimo duplicidades o bien ineficiencias.

«Romper el Ministerio de Trabajo, privándole de la competencia en materia de Seguridad Social, puede suponer la quiebra del sistema público garantizado constitucionalmente», asevera UPIT en su documento. «No se comprenden las relaciones laborales sin la Seguridad Social», coinciden, asimismo desde el rechazo, los inspectores de la otra gran central del cuerpo, el SITSS.

Desde el SITSS resaltan que en el trabajo de Inspección es clave la consulta recurrente de la base de datos de la Seguridad Social. Actuaciones como la conversión de contratos temporales en fraude a indefinidos efectuados en el marco del Plan Directivo por un Trabajo Digno, que hasta julio registraba un saldo de ciento setenta y tres mil novecientos cincuenta y siete conversiones, se han hecho a través de el cruce de datos de la Seguridad Social. «Es una herramienta esencial para nuestro trabajo», mantienen, hasta el punto que, de cortarse el presente Ministerio, desde el SITSS prefieren quedarse en el campo de Seguridad Social.