24.4 C
Madrid
lunes, 16 mayo, 2022

la celebración universitaria que reúne a miles y miles de estudiantes

De año en año, en torno al último jueves de mayo, un sinnúmero de estudiantes se reúne para festejar San Cemento, la celebración universitaria de la Complutense. Este año -la primera vez que se festeja desde el covid- se han congregado sobre cinco mil universitarios, en frente de los quince que se reunieron a lo largo de la última celebración en dos mil diecinueve.

La cantidad del número de participantes la ha facilitado esta mañana la encargada del Gobierno en la capital de España, Mercedes González, en una entrevista en ‘Onda Madrid’. Asimismo, la encargada ha comunicado que «no se generaron incidentes ni hubo ningún herido». Eso sí, los estudiantes dejaron gran cantidad de restos en la zona que han retirado los equipos de limpieza a la primera hora de la mañana.

«Desde el año pasado la Delegación y Municipio se regulan a fin de que la Policía pueda actuar y estar presente», transmitía la encargada a lo largo de la entrevista. Un enorme dispositivo policial cercó los espacios verdes del campus para eludir imágenes de restos en las proximidades de las facultades como las que se generan de año en año.

Origen de San Cemento

Precisar cuando fue la primera vez que se festejó esta celebración es complicado, no obstante, lo que si se conoce es como se organizó la primera festividad de San Cemento. La invención de este acontecimiento fue una ocurrencia de los pupilos de la Escuela de Arquitectura de la Universidad Politécnica de la capital de España (UPM). No obstante, el macrobotellón se festeja y, es considerado como propio, de la Universidad Complutense de la villa de Madrid (UCM), que es donde se festeja.

El primer San Cemento pospandemia

A media tarde, cuando los estudiantes acababan sus últimas horas de clase, un reguero de jóvenes desfilaba desde cada una de las facultades hacía una localización ignota donde reunirse para festejar uno de los acontecimientos extraoficiales más esenciales de la Universidad Complutense. Hacía 3 años que no se festejaba San Cemento, pese al mismo tiempo, la rutina no se había olvidado, cientos y cientos de bolsas verdes con alcohol salían de la boca del metro.

Absolutamente nadie sabía realmente bien cuál era el punto de asamblea, unos andaban -bajo la atenta mirada de la policía- hacía el tradicional espacio entre la capacitad de Filosofía y Derecho y otros paseaban sin rumbo hasta algún sitio donde congregarse. No obstante, un dispositivo policial impedía el acceso a las proximidades de las facultades. A pesar de esto, los estudiantes no se rindieron y reubicaron el macrobotellón en un ambiente ignoto en medio de un arbolado descampado.

Los ánimos y las ganas de recobrar la tradición etílica no faltaron, desde el primer instante, los cantos, la cerveza y la música no se quedaron atrás. Hasta un joven se animaba, a pesar de la peligrosidad, a saltar desde las ramas de un árbol cara un conjunto de personas que le recogieron, visto que no había sucedido ningún percance, otro y otro le prosiguieron para reiterar el proceso, a Dios gracias absolutamente nadie resultó herido.

Se vieron instantes particulares y singularmente atractivos como el iluminado masivo que se generó de manera aleatoria. Todos y cada uno de los participantes -o la enorme mayoría- sacaron sus móviles con el flash encendido para crear un efecto estrellado únicamente visto en conciertos de las grandes estrellas de la música.

La celebración se extendió hasta altas horas de la madrugada, cuando los estudiantes decidieron desamparar el descampado. A pesar de el entretenimiento, desgraciadamente, la imagen de la multitud de restos, como todos los años, ensucio San Cemento y empantanó la perspectiva de los jóvenes sobre el disfrute del ocio recreativo, para solo dejar: un campo inhumano de basura.

ÚLTIMAS NOTICIAS

NOTICIAS RELACIONADAS

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here