/La globalización actúa como «efecto ventilador» de los nuevos virus
Pasajeros en el aeropuerto de Wuhan, China, el pasado 7 de febrero.

La globalización actúa como «efecto ventilador» de los nuevos virus

En apenas 2 décadas, el planeta ha vivido 3 epidemias de nuevos coronavirus. La primera fue la del Síndrome Respiratorio Agudo Severo (SARS-CoV) en el 2002: producido en China, afectó a todo el planeta y ocasionó una infección pulmonar grave en más de ocho mil personas y unas setecientos setenta y cuatro muertes. La segunda, con origen en Arabia Saudí, fue la del Síndrome Respiratorio de Oriente Medio (MERS-CoV) que, desde el dos mil doce al dos mil diecinueve, ha ocasionado dos.468 contagios de los que ochocientos cincuenta y uno han sido mortales. La tercera es la del presente coronavirus chino, recién bautizado por la OMS (OMS) como Covid-19: ya ha ocasionado más de mil fallecidos y cuarenta perjudicados. La OMS se ha reunido este martes y volverá a hacerlo el día de hoy en su sede de Ginebra para estudiar vías de investigación para el virus. Por el momento, no hay una vacuna. [Sigue las últimas noticias del coronavirus en directo.]

«Algo que está influyendo mucho en todo esto es la globalización, fenómeno que en los setenta no existía. Desde los noventa y del dos mil empezó a haber muchos viajes por todo el planeta. Los viajes mantienen nuestra economía y forma de vivir», explica Juan Pablo Horcajada, Jefe de Enfermedades Infecciosas del Centro de salud del Mar de Barna. «¿Que por qué razón se esparce todo tan veloz? Por el hecho de que no dejamos de viajar», asevera. Pone como un ejemplo el caso de la epidemia de ébola en República Democrática del Congo por la que la OMS lanzó el julio pasado una urgencia de salud pública internacional. «La gente del Congo no viaja y de ahí que el ébola no se extiende. Es un drama, mas se genera solo allá dentro», ilustra Horcajada.

«¿Por qué razón se esparce todo tan veloz? Pues no dejamos de viajar. La gente del Congo no viaja y de ahí que el ébola no se extiende»

Juan Pablo Horcajada

Jefe de Enfermedades Infecciosas del Centro de salud del Mar

Los viajes, además, tienen un «efecto ventilador»: los aeroplanos y navíos se hacen cargo de extender los virus por el planeta. Así, «los viajes deben ver con el perfil de estas epidemias», mantiene Horcajada. Mas hay otros factores que deben tenerse en cuenta, entre ellos la histórica tendencia de los virus de saltar de los animales al humano. «El virus del sida brincó del mono al hombre. El SARS, del murceguillo al hombre, si bien la civeta fue el huésped mediador. En el caso del MERS, el virus brincó del murceguillo al camello», afirma. En el presente brote de Covid-diecinueve ha influido, en opinión de este especialista, el que la cultura china tenga tanta relación con los animales salvajes».

De este modo, la razón de ser del virus es «expandirse». Horcajada advierte de que este «salto» del animal al humano no siempre y en todo momento se genera con exactamente la misma «eficacia». Por servirnos de un ejemplo, en el caso de la gripe aviaria (H5N1) el virus brincó de las aves de corral a aquellas personas que tenían contacto directo con ellas. De ahí que se sacrificaron millones de aves. «Era mortal, mas el virus no estaba cómodo en el hombre y de ahí que, en contraste al actual brote de coronavirus, la gripe aviaria no podía trasmitirse de persona a persona», explica.

A su modo de ver, es realmente posible que haya habido «más saltos de esta clase» y que las personas «no se hayan enterado». «Pues son virus que no llegan a instalarse en el organismo. Existen muchos coronavirus que conviven con nosotros desde hace unos años y que solo generan catarros», justifica el Jefe de Enfermedades Infecciosas del Centro de salud del Mar. Pone el caso de la gripe A (H1N1) del dos mil nueve. «¿De qué manera se organizó el virus para saltar al hombre? Puesto que se vio que tenía el genoma de un virus gripal de pato, de cerdo y de humano. Eso desea decir que el virus se había incubado en patos y cerdos ya antes que en el hombre», afirma.

Más infeccioso que el SARS

El infectólogo Oriol Mitjà, que lucha desde hace unos años contra la enfermedad infantil de pian en la isla de Lahir (Papúa Nueva Guinea), resalta la capacidad de contagio del Covid-diecinueve. «Es mucho menos grave que el SARS, mas considerablemente más infeccioso», afirma. Este es uno de los motivos por el que Mitjà defiende que se aplace el Mobile World Congress (MWC), la feria tecnológica que se festejará en Barna del veinticuatro al veintisiete febrero y que va a traer a la urbe a ciento diez asistentes, de los que el diez por ciento (unos ocho mil) procederán de China.

En la gripe aviaria, el virus brincó de las aves de corral a sus dueños. Mas, en contraste al Covid-diecinueve, no se transmitía entre personas

«Hay una probabilidad pequeña de que haya una transmisión local. El MWC no se puede anular por el temor, mas debemos medir cuál es el peligro», cuenta. Según él, hay un «peligro individual» bajo, puesto que la tasa de letalidad del Covid-diecinueve es de entre el dos por ciento y el tres por ciento . Mas sí hay un «peligro para la salud pública» de que haya una epidemia en un país, al tiempo que el propósito a nivel global ha de ser no se extienda y se transforme en pandemia. «Una persona puede contagiar el virus a 2 o bien 3 personas y, entonces, hay una probabilidad del veinte por ciento de que se genere un brote a nivel local», agrega.

En este sentido, Mitjà hace hincapié en las medidas de control que se deben llevar a cabo: el control de la fiebre en el aeropuerto (que, incluso de este modo, es una medida deficiente, puesto que solo se advierten el cincuenta por ciento de los contagios) y el veloz diagnóstico de los casos («por servirnos de un ejemplo, cualquier miembro del Congreso que tenga tos debe informar de manera rápida a la asistencia sanitaria dle Mobile»). «A pesar de todo, nuestro sistema sanitario está capacitado para hacer en frente de esto», concluye el infectólogo.

En un artículo publicado el último día de la semana en EL PERIÓDICO, el especialista de Enfermedades Infecciosas de la Universidad de la ciudad de Chicago, Javier Garau, atribuía «la disrupción de ecosistemas» y «expulsión de su hábitat natural de multitud de microorganismos», entre otros muchos motivos, al hecho de que los virus buscaran nuevos huéspedes. Para otros especialistas, sin embargo, este no es el primordial factor. «Hay coronavirus en pollos, pavos, ratones, cerdos, perros, gatos, conejos… Lo que está acelerando todo esto, en el caso actual del Covid-diecinueve, es la globalización», concluye Horcajada.