/La nueva cultura del erotismo

La nueva cultura del erotismo

En este último siglo, las innovaciones en materia de sexualidad han avanzado a pasos agigantados. Entidades como el matrimonio y su intimidad, se han definido como conceptos diferentes y se han establecido como derechos y necesidades de cada persona, algo que durante muchos siglos no fue así, e inclusive, era penado bajo determinadas circunstancias. 

Todos estos cambios han permitido que tanto las mujeres como los hombres puedan comprender y atender su sexualidad a edad más temprana y de forma más abierta, sin existencia de ningún tabú o señalamiento.

Los juguetes sexuales

Una de las formas de atender la intimidad, de forma individual o en pareja, ha sido con la ayuda de juguetes sexuales, estos productos están exclusivamente diseñados para estimular las zonas erógenas o aumentar el placer durante las relaciones íntimas. Tener uno o más en casa no es sinónimo de debilidad sexual, todo lo contrario, eso asegura ser una persona con la capacidad de explorar al máximo su intimidad. 

Encontrar estos artículos es relativamente fácil, pulsando aqui es posible conocer interesantes productos diseñados para la estimulación de forma práctica sin invertir cuantiosas cantidades de dinero, estos juguetes son fabricados en silicona, aparte son resistentes al uso y al agua, los hay en presentaciones discretas, tienen garantías de durabilidad y calidad. Los hay para hombres, mujeres y parejas, con todo tipo de formas y mecanismos que se adaptan a cada gusto y circunstancia.

La sexualidad de estos tiempos

Motivo de persecución durante muchos años, la sexualidad humana en la mayoría de las civilizaciones ha sido estigmatizada, y a veces, hasta perseguida. Y eso ha hecho que durante mucho tiempo los juguetes sexuales fuesen artículos raros, exclusivos y repudiables. 

No obstante, otras formas de atender las necesidades carnales desde siempre, ha sido a través de las damas de compañia. Este tipo de servicios también se ha visto afectado con los cambios que ha traído la nueva época haciéndose mucho más accesible pero más específico en cuanto a sus características.

Ahora es posible que cada vez más damas puedan decidir sobre su vida y su estado civil, esto permite que los modelos sociales y familiares puedan cambiar por completo y abran la posibilidad a que puedan existir relaciones exclusivamente físicas y otro tipo de atenciones en el momento de querer capitalizar con sus cuerpos, de ahí el origen de las escorts.

Escorts y damas de compañía

El término escort hace alusión a una mujer que presta servicios dando compañía para la asistencia a eventos y reuniones sociales, éstas destacan por sus atributos físicos y su encanto para simpatizar en diferentes ambientes sociales. Algunas chicas de Barcelona no han dudado en implementar esta modalidad de enriquecimiento a modo de cultura erótica, y el resultado ha sido una nueva forma de llevar el concepto de dama de compañía a niveles más empresariales, generalmente sin necesidad de prestar algún servicio sexual.

Debido a que estas últimas décadas las sociedades se han mostrado menos susceptibles a la diversidad sexual y de género, así como a las diferentes prácticas eróticas y relaciones interpersonales, se ha hecho posible que estos servicios puedan establecerse como empresas encargadas de atender las necesidades de un público muy específico desde plataformas web. 

Ahora, estas mujeres se pueden encontrar con mucha mayor facilidad y la existencia de este tipo de compañía ha pasado a ser algo mucho más público.

Establecimientos y strip club

A saber, los establecimientos para adultos también son lugares que han existido durante mucho tiempo, en ellos por lo general, se prestaban a todo tipo de servicios sexuales y entretenimiento para adultos. 

Con la llegada de las escorts, estos lugares han pasado a ser strip club en Barcelona y se han adaptado a un nuevo y muy diferente concepto de entretenimiento para adultos, donde no coexisten placeres sexuales exclusivamente.Estos lugares han sido diseñados a modo de ser exclusivos y ofrecer experiencias más diversas a sus clientes, y no sólo con escorts sino también con strippers capaces de avivar el ambiente y hacer posible que un público mayor y más diverso se lleve una experiencia placentera y menos sexual si así se prefiere, eso claro, reduciendo límites en cuanto a tipos de experiencias se refiere.