/La Plataforma de Niñez plantea un cierre de curso presencial y permisos remunerados para los progenitores
Unos niños se dirigen a un casal en Barcelona, acompañados por su padre, el verano pasado.

La Plataforma de Niñez plantea un cierre de curso presencial y permisos remunerados para los progenitores

La Plataforma de Niñez ha pedido al Gobierno que se tenga presente los derechos de los pequeños y pequeñas en la desescalada, con medidas como efectuar un cierre de curso escolar presencial, establecer un marco estatal con las reglas de prevención y seguridad precisas para organizar actividades recreativas y tiempo libre este verano, flexibilizar las condiciones actuales de salidas de los menores o bien aprobar permisos remunerados a fin de que las familias puedan conciliar.

Estas son ciertas propuestas recogidas en el documento ‘Recomendaciones para una desescalada que respete los derechos de la niñez‘ que la Plataforma de Niñez ha hecho llegar a los Ministerios de Derechos Sociales y Agenda dos mil treinta, de Transición Ecológica, de Educación y Capacitación Profesional, y al Alto Comisionado para la lucha contra la Pobreza Infantil.

«El proceso de desescalada debe tener enfoque de niñez, asegurando que las políticas públicas incluyen una mirada trasversal de niñez, así como medidas concretas para resguardar a los pequeños y pequeñas, singularmente a los más frágiles, y fomentar los derechos que se han visto perjudicados en el estado de alarma», ha explicado el directivo de la Plataforma de Niñez, Ricardo Ibarra.

Atendiendo a la conciliación, solicitan permisos remunerados que dejen la reducción de la jornada de hasta el cincuenta por ciento para cada uno de ellos de los 2 progenitores, por igual, sin reducir sus ingresos, y que tengan presente la situación de las familias monomarentales pudiendo llegar en estos casos al cien por ciento de la jornada.

Además de esto, la Plataforma de Niñez plantea dejar que los centros de educación puedan hacer desde la fase 1 un cierre del curso dos mil diecinueve-dos mil veinte de forma presencial, «con todas y cada una de las cautelas precisas, en conjuntos reducidos, conforme con las restricciones establecidas para los encuentros sociales para cada fase».

«Se trata de una medida que repercutirá en el bienestar sensible de los pequeños y pequeñas. Además de esto, los equipos educativos podrían advertir posibles situaciones de violencia, negligencia o bien pobreza que precisen intervención o bien apoyo urgente», ha indicado Ibarra.

ACTIVIDADES DE OCIO EN VERANO

Por otro lado, las organizaciones de niñez solicitan que se establezca un marco regulativo estatal con reglas sanitarias de prevención y seguridad para organizar y planear actividades recreativas y tiempo libre para el verano, como protocolos concretos de actuación, en coordinación con los centros de salud, en el caso de que se genere algún contagio a lo largo de dichas actividades.

«Es preciso ofertar actividades recreativas y tiempo libre en todo el territorio que aseguren la participación de los pequeños y pequeñas a nivel económico más frágiles. Las ventajas de estas actividades para los pequeños y pequeñas son incontables, y además de esto son esenciales para asegurar la conciliación de las familias que no pueden contar con la red familiar», ha señalado Ibarra.

También, aconseja suministrar la financiación suficiente para fortalecer los programas educativos de verano en los centros escolares, como el Programa VECA, para el estudiantado más frágil. Además de esto, estima que va a ser preciso un fondo concreto en verano para asegurar medidas de ayuda alimenticia para la población infantil más frágil, que reemplace al de las las becas comedor.

De cara a septiembre, las organizaciones de niñez aconsejan la reapertura de los institutos o bien centros de educación con el comienzo del curso escolar, «con las medidas y adaptaciones precisas (tamaño de los conjuntos, horarios, espacios o bien metodologías) para disminuir al mínimo los peligros, priorizando la atención a las necesidades de salud mental de los pequeños, pequeñas y adolescentes».

En el caso de tener que seguir con la educación a distancia, la Plataforma apunta que va a ser preciso tomar medidas para «reducir el impacto de la brecha digital, garantizando el conexión a internet y a dispositivos electrónicos convenientes (ordenadores, impresoras, etc.)».

Otras recomendaciones que se proponen son: implicar a los pequeños y pequeñas activamente en la contestación de los centros de educación, reanudar la actividad del Sistema de Salud pública para la atención a pacientes pediátricos reduciendo los tiempos y listas de espera, formar a los profesionales que van a estar al cargo de los menores en las actividades recreativas, y a los profesores para advertir situaciones de violencia vividas a lo largo del confinamiento.