24.4 C
Madrid
viernes, 17 septiembre, 2021

La rotura entre Argelia y Marruecos amenaza el suministro de gas a Europa

La reciente resolución de Argelia de recortar las relaciones diplomáticas con Marruecos ha aumentado la inseguridad y la preocupación sobre el futuro estratégico del gaseoducto Magreb-Europa (GME), que desde su puesta en marcha en el mes de octubre de mil novecientos noventa y seis manda millones de metros cúbicos de gas desde el desierto argelino a España mediante territorio marroquí y es esencial para los 3 países y Europa.

Si bien el flujo no se ha interrumpido, la posibilidad de un cambio significativo en sus condiciones e inclusive el cierre planea ahora con más fuerza, en tanto que el contrato firmado expira el treinta y uno de octubre sin que las negociaciones para extenderlo parezcan prosperar.

Semanas atrás, y en declaraciones al diario local «Le Jour», la directiva general de la oficina marroquí de Hidrocarburos y Minas, Amina Benkhadra, aseguró que su país era conveniente a renovar el contrato de la llamada «autopista del gas», una cañería de acero al carbono de más de mil cuatrocientos quilómetros de longitud por la que recorren de año en año cerca de nueve mil millones de metros cúbicos de gas.

Un entusiasmo que no semeja compartir Argelia, a juzgar por las declaraciones de analistas locales convocados por medios de prensa estatales, como la agencia de noticias local APS, que el pasado veintiuno de agosto calificaba el interés de Marruecos de «pura patraña, compartida por el soberano alauí»

«Aunque no es su primera patraña, al incursionar en el campo económico por lo general y del gas particularmente, que le semejan ignotos, el Makhzen agrega 2 patrañas. Argelia, con plena soberanía y autonomía de resolución, todavía no ha decidido renovarlo», aseguraba el especialista convocado por la agencia oficialista.

Daño para Marruecos

Considerada clave en la política energética del Mediterráneo, la explotación del GME, promovido en los años ochenta por la de España Enagás y la sociedad nacional argelina de hidrocarburos Sonatrach, fuerza a una extensa y incesante cooperación entre Argel, Rabat y la villa de Madrid en los 4 tramos en los que se divide.

El paso por su territorio reporta a Marruecos con unos ochocientos millones de metros cúbicos de gas natural para cubrir parte de sus necesidades energéticas, más una cantidad en comisiones que ronda el siete por ciento y supone en torno a doscientos millones de euros por año.

Siendo consciente de la situación, y si bien el gaseoducto no es tan vital para su estrategia energética como semeja serlo para la de Argelia y Europa, «Marruecos ha tomado medidas en los últimos tiempos para reforzar sus necesidades de seguridad energética».

«Ha dado un espaldarazo a los planes a favor de las renovables locales, por poner un ejemplo, y asimismo trabaja en un posible plan de importación de GNL, por medio de una unidad flotante de almacenaje y regasificación (FSRU)», explica el analista energético Ed Reed, especialista en la zona.

Argelia apuesta por la opción alternativa Medgaz

A una parte del GME, gestionado por la sociedad «Europe-Magreb Pipeline (EMPL)» -en la que participan el conjunto de España Naturgy, la energética portuguesa Transgas y la marroquí SNPP-, Argelia surte de gas a España y a Europa por medio de otro gaseoducto que una parte del mismo desierto y atraviesa el Mediterráneo para desembocar en Almería.

Famosa como Medgaz, esta cañería arranca en la localidad de Beni Saf, recorre setecientos quilómetros hasta la playa del Perdigal, en la costa de España, y tiene hoy en día una capacidad de transporte anual de unos ocho mil millones de metros cúbicos de gas.

Gestionada por Sonatrach (cincuenta y uno por ciento ) y Naturgy al lado del fondo de inversión BlackRock, estas compañías trabajan juntas para acrecentar su capacidad en dos mil millones de metros cúbicos por año a fines de dos mil veintiuno, una cantidad que en ningún caso compensaría un posible cierre del gaseoducto Magreb Europa.

Argelia perdería de esta forma la posibilidad de mandar cerca de seis mil millones de metros cúbicos de gas anuales a Europa, lo que supondría un grave daño para su desgastada economía, plenamente dependiente de las energías fósiles: el petróleo y el gas significan el noventa y cinco por ciento de sus exportaciones anuales.

Siguen las negociaciones

«Tras las belicosas posturas diplomáticas de Rabat y Argel, las negociaciones siguen. Marruecos no puede prescindir del siete por ciento de gas que toma. Argel no puede prescindir de los servicios de su vecino, cuando menos de momento. Mas, como es lógico, la resolución argelina va a tener un impacto y condicionará la redacción final del pacto», aseguran a Efe fuentes diplomáticas en la zona.

Marruecos es tendente a abrir el gaseoducto a otros asociados con el objeto de beneficiarse del empuje de las compañías europeas, al tiempo que Argelia halla escasas opciones alternativas, en tanto que su apuesta por transportadores de GNL por medio de Hyproc, la filial de transporte marítimo de Sonatrach, tampoco basta para compensar el orificio económico que supondría el cierre de la

ÚLTIMAS NOTICIAS

NOTICIAS RELACIONADAS

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here