/La vigilancia epidemiológica de Catalunya prosigue estando a medias
Una enfermera se dispone a realizar pruebas PCR en una residencia de ancianos de Barcelona, el pasado mayo.

La vigilancia epidemiológica de Catalunya prosigue estando a medias

Catalunya aún no tiene a punto el sistema de vigilancia epidemiológica para continuar los contactos de los casos positivos de coronavirus. Hasta la semana próxima no comenzarán a trabajar en la atención primaria los primeros doscientos catorce gestores de covid-diecinueve de los quinientos que prometió hace 7 días la Conselleria de Salut. Su función va a ser la de descargar trabajo al médico de cabecera tomando notas de los contactos y datos de los casos positivos. Mas, además de esto, profesionales de la salud pública critican a la Generalitat que solo tenga presente a médicos y enfermeras para efectuar las tareas de rastreo de casos, y no asimismo otros perfiles.

Prueba de lo a medias que prosigue estando todo es, por poner un ejemplo, el hecho de que el Servei d’Urgències de Vigilància Epidemiològica (Suvec) prosigue, a esta altura, buscando profesionales, conforme ha reconocido este martes el nuevo secretario de la Agència de Salut Pública de Catalunya (Aspcat), Josep Maria Argimon, en la presentación del cargo al lado de la ‘consellera’ de Salut, Alba Vergés. Argimon compaginará su nueva función con la antigua: gerente del Institut Català de la Salut (ICS). 2 cargos de gran extensión en un instante de crisis sanitaria.

«En el Suvec tenemos ahora unas ciento cuarenta personas y procuramos más. El perfil puede ser tanto sanitario como no sanitario. Epidemiólogos o bien personas que tengan un máster de salud pública», ha dicho Argimon, quien ha reconocido la «responsabilidad» de la Conselleria de Salut en una «pandemia de estas peculiaridades». Esta responsabilidad, ha matizado, es conjunta con la de la ciudadanía. «El refuerzo de la atención primaria siempre y en todo momento lo tenemos presente, mas no es tan fácil por el hecho de que acá no hay paro», ha contestado a preguntas de los cronistas.

La Aspcat, promete Salut, va a pasar de las ocho mil PCR que efectúa al día hoy día a las treinta. El propósito, conforme Argimon, es advertir entre diez y quince contactos de los casos positivos de covid-diecinueve. Ahora solo se advierten entre 5 y 6, cifra que ni tan siquiera «está clara». Conforme la Red Nacional de Vigilancia Epidemiológica, Catalunya ignora el setenta y cinco por ciento de los contactos de sus casos positivos. El sistema de rastreo (de seguimiento de contactos) de Salut se ha revelado deficiente en las últimas semanas. Eran ciento veinte rastreadores para toda Catalunya antes que estallase el segundo rebrote. Salut semeja comenzar a ponerse las pilas ahora, con Lleida recluída y Barna y su área metropolitana en una situación en la que no se descarta otra cuarentena como la vivida meses atrás.

Críticas a la selección

Mas alén de las críticas por la escasez de rastreadores, entre los profesionales asimismo aflora el malestar por los criterios de selección de estos profesionales. Cincuenta profesionales de la salud pública, agrupados bajo el leimotiv ‘Acció salubrista’, se ha puesto en contacto con la Generalitat para demandar que se tengan presente otros perfiles profesionales para efectuar los estudios de contacto y labores estadísticas.

Y no solo con médicos y enfermeras, como hasta el momento. «Comprendemos que, alén de la integración de perfiles clínicos, la presente crisis se debe de abordar desde una perspectiva de salud pública, para intervenir asimismo en los determinantes sociales y ambientales que contribuyen a la propagación de los brotes», resalta el manifiesto, al que ha tenido acceso este diario, firmado por nombres de reconocido prestigio como Miquel Porta, Joan R. Villalbí y Jordi Sunyer.

«La presente crisis debe de abordarse desde una perspectiva de salud pública, para intervenir asimismo en los determinantes sociales y ambientales»

‘Acció salubrista’

«Esta reivindicación no es nueva. Mas ahora la pandemia ha probado, de nuevo, que no se pueden abordar los problemas médicos solo desde las consultas de los sanitarios. Hay desigualdades estructurales que marcan el rumbo de esta crisis, y estas asimismo han de ser atajadas», resalta Marc Olivella, biólogo y salubrista del Máster de Salut Pública de la Universitat Pompeu Fabra (UPF) y la Autònoma de Barna (UAB), uno de los perfiles hoy día excluidos de la convocatoria. Politólogos, sociólogos, sicólogos y farmacéuticos expertos en salud pública, entre otros muchos, demandan mediante esta iniciativa poder participar en la administración de esta crisis.

El pasado trece de julio, Salut abrió una convocatoria para contratar a veintiseis rastreadores más. trece para la entidad que regula esta labor en Catalunya, la subdirección general de Vigilància i Resposta a Emergències de Salut Pública. Uno para el Barcelonès Nord y Maresme. Uno para el Barcelonès Sud. Uno Para el Vallès. Uno para Catalunya Central. Uno para Lleida, Alt Pirineu y Labran. Y uno más para Tarragona y Terres de l’Ebre. Este incremento prosigue estando lejísimos de los dos mil profesionales que harían falta para el seguimiento de los contactos, conforme han señalado especialistas como Magda Campins, jefe de Epidemiología de Vall d’Hebron.

Contrario a prohibir

En lo que se refiere a nuevas posibles limitaciones en Barna y su área metropolitana, Argimon ha ahuyentado el espectro de otro confinamiento. «No podemos prohibir siempre y en toda circunstancia», ha dicho, aunque asimismo ha dejado caer que podría haber alguna medida más, si bien no ha concretado.

De todos y cada uno de los casos positivos en Catalunya, entre un cuarenta por ciento y un cuarenta y cinco por ciento son asintomáticos, ha dicho el secretario de la Aspcat. Y ha advertido de que, aunque el perfil del contagiado es el de una persona joven, en Lleida, donde la epidemia golpea con más fuerza, la media de edad ha aumentado unos 8 años. Cuantos más jóvenes se contagien, más posibilidades deberá que se inficionen asimismo los mayores.