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Las infiltraciones como el último recurso para tratar la artritis en la rodilla

Es necesario recurrir a la infiltración en el caso de que no haya una mejoría notable después de haber probado con varios medicamentos, distintos tipos de fisioterapia y ejercicio y con terapias de calor. A pesar de que no es un remedio definitivo, sí tiene efectos a largo plazo si la infiltración se repite un par de veces al año para que siga teniendo efecto.

La osteoartritis consiste en el deterioro de los cartílagos de la articulación, que son los encargados de cubrir los huesos para que se deslicen suavemente al moverse. Sin embargo, en la rodilla la afección es mayor porque el líquido que hidrata la articulación también se pierde, y el resultado es un dolor intenso junto con una mayor rigidez y limitación del movimiento.

El efecto de la infiltración

Las infiltraciones para la rodilla se hacen con ácido hialurónico, que se encarga de aumentar la lubricación en la zona porque repone parte del líquido sinovial. El primer resultado inmediato es que se reduce de forma persistente el dolor y aumenta el rango de movimiento de la extremidad.

Hay que tener en cuenta que la inyección no es nunca considerada por el médico hasta que se descartaron todos los otros tratamientos que se recomiendan regularmente, después de que el paciente no presente mejoría. Además, estos tratamientos previos sirven como preparación para que la rodilla esté al menos en condiciones de aguantar la inyección sin que sea demasiado doloroso.

De hecho, una de las causas de la osteoartritis es el peso excesivo, así que es lo primero que hay que ver si el paciente sufre de obesidad. Lo mismo aplica si se trata de una persona sedentaria y tiene una debilidad muscular tan grande que los tejidos alrededor de la articulación reciben mucho impacto incluso con las actividades cotidianas.

No hay que descartar que la inyección de ácido hialurónico también es más efectiva en las etapas tempranas de la enfermedad. Lo que hay que hacer entonces es comenzar a tratar con diferentes medicamentos la articulación apenas se presenten las molestias.

En el peor de los casos, la infiltración solo sirve como un paliativo para disminuir los efectos dolorosos en la rodilla de los pacientes que deben ser operados. Todas estas variables contribuyen a que haya diferentes maneras de aplicar la inyección, y por tanto los efectos son distintos.

Para la reconstrucción de tejidos en todo el cuerpo

Una gran parte de la osteoartritis es que los tejidos se van desgastando a gran velocidad, y hace falta detener el efecto lo más pronto posible. Cuanto más se vean comprometidos, mayor será el tiempo de tratamiento y recuperación. El ácido hialurónico es muy seguro, se trata de un elemento que segrega el cuerpo de manera natural.

Existen cremas serum con ácido hialurónico que sirven para comenzar a tratar enfermedades provenientes de la degeneración de los tejidos, y se pueden usar sin la prescripción médica. A pesar de que no dan resultados completamente satisfactorios, al menos ayuda a mantener hidratada la zona a una nivel profundo y reduce la velocidad de descomposición de los tejidos.

Esto junto con ejercicio suave y las indicaciones del doctor es suficiente para prevenir el traumatismo. La idea es combinar diferentes tratamientos que no siempre vayan de la mano, para crear uno que saque el mayor potencial de cada uno.

Lo mejor también es consumir alimentos altos en proteínas y bastante bajos en grasas para que la articulación reciba todo lo que necesita para tener un correcto funcionamiento. También hace falta un poco de actividad física todos los días, como caminar, para que los músculos involucrados no se vean comprometidos.

Como es un componente beneficioso para todo el cuerpo, tiene otros usos que cuidan otras áreas de la salud. Los más comunes son los tratamientos faciales sérum para rejuvenecer la piel gracias a la hidratación profunda. Las aplicaciones son varias y su riesgo es bajo porque la sustancia es generada por el cuerpo de forma natural en condiciones normales.