/Vall d’Hebron crea unidad inmunoterapia para pacientes con cáncer
Francesc Bosch, Pere Barba y la especialista Gloria Lacoboni visitan a una de las pacientes en la Unidad de Terapias Celulares Avanzadas.

Vall d’Hebron crea unidad inmunoterapia para pacientes con cáncer

El Centro de salud Vall d’Hebron de Barna ha estrenado este martes la primera Unidad de Terapias Celulares Avanzadas de España, en la que se prevé tratar a un máximo de unos doscientos enfermos de cáncer por año con una novedosa terapia génica llamada CAR-T.

La nueva unidad cuenta con 12 habitaciones individuales y se sitúa en la planta sexta del Centro de salud General Vall d’Hebron, en un espacio que se ha amoldado de manera expresa para ofrecer este género de terapia celular de nueva generación.

El doctor Francesc Bosch, jefe del Servicio de Hematología de Vall d’Hebron, ha asegurado que «esta unidad es única», puesto que se ha creado «con profesionales dedicados solamente a los pacientes con cáncer hematológico, como la leucemia linfoblástica aguda y los linfomas más violentos, y las terapias celulares avanzadas».

«Realmente, tiene las condiciones de una semi unidad de cuidados intensivos, con las habitaciones con una presión del aire positiva, para eludir infecciones», ha añadido.

El nuevo servicio concentrará las terapias más renovadoras y se prevé que trabajen en él neurólogos, intensivistas, infectólogos y también inmunólogos.

Habilitado por el Ministerio

Vall Hebron ha sido habilitado por el Ministerio de Sanidad para la administración de la terapia CAR-T y es el único centro autorizado de España que trata a pequeños y adultos.

Esta terapia (acrónimo de receptor de antígeno quimérico T, en inglés) consiste en extraer del paciente un género de células de defensa presentes en la sangre, los linfocitos T, a través de un proceso llamado linfoaferesis.

Las células se mandan más tarde al laboratorio para introducir el receptor de antígeno quimérico T a través de terapia génica.

Este receptor, ha indicado el doctor Bosch, está desarrollado para dirigirse solamente a las células tumorales, y después, estos linfocitos T cambiados se administran al paciente.

«En consecuencia, lo que hacemos es coger células del sistema inmunitario del paciente para ‘fortalecerlas’ y dirigirlas selectivamente contra los tumores. Es un medicamento vivo», ha explicado el jefe del Servicio de Hematología.

Tras la administración del CAR-T, y a lo largo de un par de semanas, los pacientes tienen que estar bajo vigilancia, puesto que ciertos efectos secundarios de la terapia pueden ser esenciales y requerir atención urgente.

Sin opción alternativa

Entre un treinta por ciento y un cuarenta por ciento de los pacientes que no tenían otra opción alternativa terapéutica pueden beneficiarse de la nueva terapia, al tiempo que al resto de enfermos o no les hace efecto o bien actúa en un inicio mas recaen de su enfermedad poco después.

Por esta razón, los especialistas se proponen probar el CAR-T en fases más iniciales de estos géneros de cáncer, para eludir la toxicidad de otros tratamientos y lograr mejores resultados, ha indicado Bosch.

La Fundación Vila Casas ha donado un millón de euros para la creación de la nueva unidad, más o menos la mitad del presupuesto de exactamente la misma.

Antonio Vila Casas, un conocido mecenas del arte, es tratado de un linfoma desde hace quince años en Vall d’Hebron, conforme ha explicado mismo a lo largo de la inauguración. Asimismo ha dado las gracias a los profesionales del centro por haber logrado prolongar lo que era un diagnóstico de solo un par de años de vida a los 15 años que lleva visitándose en el centro de salud.