/«Vamos a hacer déficit sí o bien sí»
La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, en una rueda de prensa, el pasado 28 de abril.

«Vamos a hacer déficit sí o bien sí»

Barna no va a prestar sus ahorros al Gobierno de Pedro Sánchez y va a hacer déficit, como ha adelantado este martes EL PERIÓDICO. La regidora Ada Colau ha afirmado: «No desacataremos. Van a ser unos hechos consumados. Vamos a hacer déficit sí o bien sí, sin niguna mala fe. Vamos a gastar más de lo que ingresaremos. Vamos a gastar parte de los ciento sesenta y cinco millones de remanente, mas no hay desobediencia con unos presupuestos aprobados».

Lo ha dicho en declaraciones a Catalunya Ràdio a causa de que el Gobierno de Sánchez reclame la entrega de los ahorros de los consistorios en el marco del pacto que cerró con la Federación de Ayuntamientos y Provincias (FEMP). Una entrega que, en verdad, es voluntaria, con lo que la negativa, a la que se sumarán todos y cada uno de los ayuntameintos, ha explicado Colau, no puede considerarse una irregularidad.

La regidora ha insistido en que lo esencial es asegurar las necesidades básicas y ha arremetido contra el presidente de la FEMP, Abel Caballero, que decidió con su voto de calidad: «Ha quedado deslegitimado», ha dicho. Asimismo contra la ministra María Jesús Montero: «El Ministerio de Hacienda se ha equivocado. Este pacto es un disparate. No comprendo la postura de la ministra de Hacienda», ha dicho, recriminando la actitud «antimunicipalista».

Lo esencial, alterar el decreto

Lo esencial ahora, ha señalado, es que se modifique ese decreto, que va «contra la atención a nuestra ciudadanía», ha dicho Colau. «No prosperará en el Congreso. Deberán negociar y gestionarlo como ley (no como decreto) y admitir enmiendas. Todos y cada uno de los municipios estamos unidísimos», ha insistido la regidora.

La fórmula prevista por el Ejecutivo central es que los consistorios le entreguen sus remanentes y a cambio hacerles llegar unos ingresos extra de cinco mil millones a lo largo del dos mil veinte (dos mil millones) y el dos mil veintiuno (tres mil millones). Todo ello con la previsión de que los ayuntamientos recobren la cantidad íntegra prestada en diez años, desde el dos mil veintidos, con intereses.