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miércoles, 15 julio, 2026

Pantalla de Nintendo Switch 2: ¿Por qué es inferior a la Switch 1?

La llegada de la Nintendo Switch 2 ha suscitado un mar de expectativas entre los aficionados a los videojuegos. Pero, a medida que surgen los primeros análisis, se ha evidenciado una preocupación creciente: la calidad de su pantalla no solo decepciona, sino que es inferior a la del modelo original lanzado en 2017. El análisis de Digital Foundry, una autoridad en el ámbito tecnológico, ha confirmado estas inquietudes y ha revelado problemas inesperados que han dejado a muchos perplejos. ¿Qué está pasando realmente con la pantalla de esta nueva consola?

La calidad de la pantalla de la Nintendo Switch 2: un retroceso evidente

Uno de los aspectos más alarmantes que se han detectado es el fenómeno del ghosting. Este efecto visual deja rastros en la imagen durante movimientos rápidos, lo que resulta bastante molesto. En lugar de mejorar, la Switch 2 presenta un nivel de persistencia que incluso supera al de su predecesora. Juegos como Sonic Mania muestran hasta cuatro imágenes fantasma en cámara lenta. Esto pone de manifiesto la ausencia de tecnologías como el overdrive, crucial para una experiencia visual fluida.

Por si fuera poco, el “dirty screen” se ha convertido en otro punto de crítica. Este efecto, que consiste en una retroiluminación irregular, se percibe especialmente en tonos claros, creando una sensación de suciedad en la imagen. Y, aunque se promocionó el soporte HDR, parece más un simple añadido que una verdadera mejora. Con un brillo máximo que apenas llega a los 450 nits, los negros no son profundos y los blancos carecen de intensidad, lo que provoca que la experiencia visual sea muy similar a la del SDR tradicional.

Elección de panel: decisiones cuestionables

A muchos les sorprendió que Nintendo decidiera no repetir la brillante experiencia de la pantalla OLED que ofrecía su modelo anterior. En cambio, se optó por un panel LCD IPS de calidad discutible. Aunque se presenta como una pantalla más grande y con mayor resolución, la comparación directa con la Switch OLED deja mucho que desear. La falta de contraste y una calibración de color deficiente, dominada por un tono frío de aproximadamente 7500 K, son críticas que no se pueden pasar por alto.

El único punto donde la Switch 2 logra cierta mejora es en su reproducción cromática en comparación con el modelo original. Pero, al final del día, esto no compensa el retroceso general en la experiencia visual.

Problemas con el Variable Refresh Rate (VRR): un futuro incierto

Otra promesa que ha quedado en el aire es la implementación del Variable Refresh Rate (VRR). Aunque se anunció su compatibilidad, su funcionamiento es errático. En juegos como Cyberpunk 2077 o Hitman, el VRR no se activa correctamente o solo lo hace a partir de 40 FPS. Esto provoca una experiencia menos estable que simplemente bloquear el framerate a 30 FPS.

Así que, al observar el apartado visual de la Nintendo Switch 2, parece que se ha perdido una gran oportunidad. En lugar de ser una evolución lógica de la Switch OLED, este modelo se siente como un paso atrás, decepcionando no solo a los entusiastas, sino también dejando en evidencia decisiones técnicas difíciles de entender en el contexto actual. ¿Qué futuro le espera a esta consola en un mercado cada vez más competitivo?

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